Goldman Sachs recortó el lunes su pronóstico de crecimiento económico de Estados Unidos para el resto del año, citando una recuperación más lenta de lo esperado en el sector de servicios por los efectos del Covid-19.

El banco de Wall Street revisó el avance del tercer y cuarto trimestre a la baja en 1 punto porcentual, hasta 8.5 y 5.0%, respectivamente. Este ajuste dejó la estimación de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) del 2021 en 6.6% sobre una base anualizada.

“Cada vez es más claro que, si bien la vacunación masiva ha tenido un gran impacto en la actividad del sector de servicios, no es realista esperar que los temores al virus desaparezcan instantáneamente por completo”, comentó Jan Hatzius en una nota a los clientes.

“Durante mucho tiempo esperábamos que el crecimiento alcanzara su punto máximo en un auge de mediados de año impulsado por la vacunación y el apoyo fiscal”, reconocen los expertos de la firma en el reporte.

Recuperación, tardará

Sin embargo, es probable que la desaceleración posterior sea un poco más aguda y que la rotación de bienes a servicios sea menos fluida.

Por ello, el banco estadounidense espera que la economía más grande del mundo regrese a una expansión con una tendencia de 1.5 a 2% hasta la segunda mitad del próximo año.

“Esto se debe principalmente a la continua propagación del coronavirus, lo que significa que los eventos de entretenimiento en vivo, los parques de diversiones o el trabajo en la oficina pueden tardar más de lo previsto en recuperarse. El creciente nivel de trabajo remoto tampoco es un buen augurio para la economía y el gasto en servicios adyacentes a la oficina”, añade el reporte.

Goldman también aumentó su pronóstico de tasa de desempleo de 4.2% a 4.4% al cierre del 2021.

Por su parte, The Conference Board informó que su índice de indicadores económicos adelantados (LEI, por su sigla en inglés) prevé que la economía estadounidense crezca 6.6% en el 2021 y 3.8% en el 2022.

En este sentido, el índice estimó que en junio la economía de aquel país sigue recuperándose de la recesión provocada por la pandemia de coronavirus ya que el LEI confirmó el alza de 0.7% el mes pasado, superando su máximo previo alcanzado en mayo.

La cifra fue inferior a las expectativas de los economistas de un aumento de 0.9%, según un sondeo realizado por Reuters.

“El aumento de junio del LEI de Estados Unidos fue generalizado y, a pesar de las contribuciones negativas de los permisos de vivienda y la semana laboral media, sugiere que el fuerte crecimiento económico continuará en el corto plazo”, dijo Ataman Ozyildirim, director senior de investigación económica de The Conference Board en Washington.

Debilidad en venta de casas

Por otra parte, el Departamento de Comercio de Estados Unidos informó que las ventas de viviendas nuevas al norte del Río Bravo cayeron en junio y las ventas en el mes de mayo también fueron más débiles de lo estimado inicialmente, lo que sugiere que el mercado de la vivienda estaba perdiendo impulso en medio del aumento de los precios ante una aguda escasez de propiedades.

Las ventas de viviendas nuevas cayeron 6.6% a una tasa anual, es decir se compraron 676,000 unidades el mes pasado. El ritmo de ventas de mayo se revisó a la baja a 724,000 unidades desde las 769,000 unidades reportadas anteriormente.

Los economistas encuestados por Reuters pronosticaron que las ventas de viviendas nuevas, que representan una pequeña parte de las ventas de viviendas en EU, aumentaría 3% a un ritmo de 800,000 unidades en junio.