Los estímulos fiscales que se anunciaron la semana pasada para la frontera sur del país, tendrían un impacto marginal en la recaudación que obtiene el gobierno a través del pago de impuestos, ya que la pérdida recaudatoria que generarán se puede compensar con la llegada de mayores inversiones y consumo en la zona, indicaron analistas.

“Podría impactar en los ingresos del gobierno de manera marginal. Asumiendo que es lo mismo que se publicó para la frontera norte hace unos años, en donde se pusieron muchas restricciones y candados, por lo que la pérdida recaudatoria terminó siendo menor a lo que estimamos inicialmente”, refirió Adrián García, investigador del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Añadió que la región sur del país mantiene una actividad económica menor a la de la frontera norte, por que el gasto fiscal para este decreto podría ser incluso menor a lo que se perdió en años pasados por los estímulos en la frontera con Estados Unidos.

De acuerdo con el Presupuesto de Gastos Fiscales, en el 2019, el primer año que se dio este estímulo fiscal en la frontera norte, la pérdida recaudatoria estimada fue por 34,105 millones de pesos, lo que representó 0.14% del Producto Interno Bruto (PIB).

Para este año, el gasto fiscal aumentó a 74,973 millones de pesos, 0.30% del PIB; sin embargo, ante la crisis económica que se vive por el Covid-19, Adrián García apuntó que es difícil saber cómo ha sido el comportamiento de estos estímulos por la situación atípica que se vive a nivel mundial.

“Por supuesto que para el gobierno significa un gasto fiscal, es decir, se sacrifica cierta recaudación por un bien superior que, en este caso, es el desarrollo de la región. No obstante, aún con la pérdida recaudatoria por esto, los estímulos podrían traducirse en una mayor inversión, lo que a su vez generaría más empleos”, dijo por su parte Juvenal Lobato, catedrático de la UNAM.

Gran rezago

Por otro lado, los analistas refirieron que estos estímulos son positivos para el desarrollo de la región —que se ha quedado rezagada en comparación con la frontera norte— e, incluso, podrían apoyar en la recuperación económica; sin embargo, los calificaron como insuficientes.

“Es una condición necesaria, pero no suficiente. Qué bueno que se dé en esta zona para generar un desarrollo integral con el Tren Maya, con el tren transístmico, pero no es suficiente, faltan más estímulos que desafortunadamente no se dieron para el siguiente año”, señaló Juvenal Lobato.

Por ello, es importante que se implementen otro tipo de medidas que puedan llevar a un mejor desarrollo económico de la región que, a su vez, beneficiaría los ingresos del gobierno federal.

“El paquete puede ser más ambicioso y debe tener otras medidas complementarias, no sólo esta intención de reducir los impuestos”, precisó Leticia Armenta, catedrática del Tec de Monterrey.

En este sentido, Adrián García apuntó que se necesitan implementar medidas como una mayor inversión en infraestructura en la región, así como mejorar servicios públicos como de educación y salud para atender a la población.

Cuatro decretos

¿Qué propuso el gobierno?

El viernes pasado, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador anunció que, a través de cuatro decretos, se ampliará la vigencia de los estímulos fiscales en la frontera norte del país, y además se le dará un tratamiento similar a la frontera sur, al tiempo que se creará la zona franca de Chetumal.

Lo anterior, de acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), tiene el propósito de promover la actividad económica y el bienestar de la población en dichas zonas.

En el 2019 entró en vigor el Programa de la Zona Libre de la Frontera Norte, con una vigencia de dos años. Con ello se dieron estímulos fiscales para reducir el Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 16 a 8%, mientras que el Impuesto sobre la Renta (ISR) empresarial pasó de 30 a 20 por ciento. Asimismo, se dieron estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las gasolinas.

Con estas medidas, el gobierno lo que buscaba era responder, de cierta manera, a la reforma fiscal que se implementó en Estados Unidos, en donde se redujo la tasa de ISR empresarial de 35 a 21 por ciento.

“Con este programa han aumentado los salarios promedio y el comercio al por menor, al mismo tiempo, han disminuido los precios a gasolinas, así como la inflación”, dijo Hacienda y, ante los beneficios obtenidos, se decidió ampliar la vigencia hasta el 2024.

Respecto a la frontera sur, ante las grandes diferencias económicas de la región en comparación con el resto del país, se decidió implementar el mismo tratamiento fiscal, además de establecer la Nueva Zona Libre de Chetumal, en donde además de los estímulos fiscales se implementará la exención del Impuesto General a las Importaciones y la Exención del Derecho de Trámite Aduanero.

Se espera que los cuatro decretos –el de la frontera norte, frontera sur, el del IEPS y la Zona Libre de Chetumal– sean publicados en la brevedad en el Diario Oficial de la Federación (DOF), en donde se detallen los requisitos que se tendrán que cumplir y las localidades que se verán beneficiadas.

ana.martinez@eleconomista.mx