Ante un panorama de desaceleración económica e incertidumbre global, México tiene el reto de lograr un crecimiento económico equitativo, en todos los sectores, para crear los empleos necesarios para hacer frente a los altos niveles de déficit previstos para los siguientes años, tarea en la que el sector privado debe tomar la batuta, exhortó Ernesto Cervera, director general del Grupo de Economistas y Asociados (GEA).

Los servicios privados han tenido un ritmo de crecimiento de 10%, y representan 60% de la economía nacional (...) México necesita crecer 5% para generar 1.2 millones de empleos al año; en este sentido, si bien sectores como el automotriz y turístico han ido en esta línea con crecimientos de 4.6 y 4.3%, respectivamente , otros como el energético han tenido mejoras nulas, y el ritmo no es constante en todo el país , añadió.

Durante el Seminario Softec 2015–2016 del sector inmobiliario, Cervera advirtió a expertos del sector que un ajuste fiscal el próximo año restaría 0.2% del Producto Interno Bruto (PIB) de ese año, por lo que estimó un crecimiento para el periodo de 2.5% (contra 3.1% de la SHCP), el cual, añadió, continúa siendo demasiado bajo para los escenarios volátiles previstos.

La desaceleración e intertidumbre, dijo, son los dos ejes internacionales para analizar la situación de México. A pesar de que el país ha tenido un mejor comportamiento económico que otros países latinoamericanos y emergentes, las medidas no han sido suficientes para resarcir los efectos de la crisis financiera del 2008.

En este sentido, añadió que en medio de uno de los puntos más bajos del ciclo de crecimiento internacional, el país enfrenta seis retos: los bajos precios de los energéticos, de materias primas; la inminente alza de la tasa de referencia de Estados Unidos; la desaceleración de China (que impacta especialmente en las exportaciones); la fortaleza del dólar y la volatilidad derivada de la incertidumbre de la fecha de la alza de tasas, así como qué tan abrupta será y en cuántas ocasiones se podría dar el siguiente año.

Un alza de tasas de 0.25%, añadió, sería ideal, mientras que un ajuste a 0.50% probablemente impactaría en la adquisición de bienes duraderos, como automóviles y créditos hipotecarios.

Por otra parte, Cervera advirtió sobre los altos niveles de déficit: La deuda como porcentaje de PIB era de 18% en la gestión de Vicente Fox; en la de Felipe Calderón, en 37%, y en el 2012 ha ido ajustando su proyección al 2018 de 35%, hasta ajustarla más recientemente en 50 por ciento. Es la deuda más baja de los países de la OCDE, sí, pero comparada con los ingresos tributarios de 14% como proporción del PIB, no es sustentable .

Por ello, los ingresos permanentes para pagar esa deuda serán un problema el siguiente año, aunado a que se perderán dos puntos porcentuales del PIB de ingresos petroleros, por lo que si no se quiere violentar el déficit, sólo queda reducir aun más el gasto público.

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