A cinco días de que se cumpla el plazo límite y tras semanas de intensas negociaciones, la Cámara de Representantes de Estados Unidos votó el martes un acuerdo para evitar un default que habría desencadenado una recesión y agitado los mercados mundiales.

Ahora, el texto irá al escritorio del presidente Joe Biden para su promulgación, lo cual debe ocurrir antes del 18 de octubre.

La entrada en vigor de esta disposición aumentará el límite máximo de endeudamiento de Estados Unidos en 480,000 millones de dólares, lo que el gobierno calcula que le permitirá seguir cumpliendo con sus obligaciones hasta el próximo 3 de diciembre.

Si bien esta medida relajó a los mercados, el Congreso eventualmente tendrá que llegar a un acuerdo de largo plazo en cuanto al monto de financiamiento para el país.

El techo de deuda vigente de aquel país es de 28.4 billones de dólares, pero esos recursos se agotarán muy pronto.

De acuerdo con la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, que compareció recientemente ante el pleno del Senado, el 18 de octubre es la fecha en la que calcula que el gobierno se quedará sin dinero para seguir cumpliendo con sus pagos.

Este acuerdo es una medida temporal que dará margen de maniobra a los partidos para debatir el techo de financiamiento y a la par de negociar el presupuesto para los planes de infraestructura y reformas sociales de la agenda de Biden.

FMI aboga por cambio

La economista en jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath, dijo este martes que Estados Unidos debe encontrar "una solución a más largo plazo" en la gestión de su deuda, que considere incluso la eliminación del tope de endeudamiento.

“Eso podría hacerse reemplazando el techo de la deuda con algún tipo de objetivo fiscal a mediano plazo (...), o aumentando automáticamente el techo de la deuda”, explicó Gopinath en una conferencia de prensa durante las  asambleas anuales que lleva a cabo el FMI con el Banco Mundial esta semana.

“Estas constantes repeticiones (de conflictos en el Congreso) ciertamente no son útiles” para el buen funcionamiento de la economía, comentó, destacando que esto genera incertidumbre en particular en los mercados. “Entonces creo que esto es algo que debería reformarse”, concluyó Gopinath.

Maniobra arriesgada

El nuevo endeudamiento permitirá pagar facturas vigentes, incluso de obligaciones contraídas durante la presidencia de Donald Trump que culminó el año pasado.

El líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, exhortó al partido opositor a alcanzar solos (es decir, exclusivamente con votos demócratas) una solución duradera para diciembre, mediante un complejo mecanismo de votación que permitiría aumentar el límite de emisión de deuda estadounidense sin votos de la bancada contraria.

La fuerte probabilidad de que Estados Unidos vuelva al mismo problema en diciembre no tranquiliza a los mercados. El 3 de diciembre “es un plazo corto” y la “incertidumbre continuará a más largo plazo”, dijo Yellen, a la cadena de noticias CNN.

La líder de la mayoría demócrata en la Cámara, Nancy Pelosi, lanzó una advertencia el martes: si a largo plazo el tope de deuda no es aumentado de forma importante, el impacto sería enorme y Estados Unidos podría perder “seis millones de empleos”.