La semana pasada, la Cámara de representantes aprobó un Impuesto Mínimo a Ganancias Corporativas (CPMT, por su sigla en inglés) para grandes empresas.

En el informe “Tax Dodgers: How Billionaire Corporation Avoid Paying Taxes and How to Fix it”, elaborado por la senadora demócrata Elizabeth Warren y corroborado por el Instituto de Política Fiscal y Económica (ITEP, por su sigla en inglés) se detalla que las grandes corporaciones que tengan ganancias superiores a 1,000 millones de dólares, pagarían un gravamen de 15% del Impuesto sobre la Renta (ISR).

El nuevo gravamen generaría al gobierno de Estados Unidos unos 319,000 millones de dólares durante la próxima década, de acuerdo con el reporte presentado.

“Las corporaciones multimillonarias han tenido un camino libre en Estados Unidos durante demasiado tiempo. Es hora de dejar de permitir que las grandes empresas engañen al sistema: deben pagar impuestos como todos los demás”, dijo la senadora Warren recientemente.

Del mismo modo, Matt Gardner, miembro del instituto fiscal, detalló que la idea del nuevo gravamen es que ya no importa cuántas lagunas fiscales explote una empresa, ésta tendrá que pagar impuestos equivalentes, al menos, a 15% de las ganancias que reporta a sus accionistas.

Los ingresos que el gobierno está dejando ir

Si Amazon, Bank of America, Facebook, FedEx, General Motors, Google, Netflix, PayPal, T-Mobile, Verizon y otras 60 empresas en Estados Unidos hubieran sido gravadas con el Impuesto Mínimo a Ganancias Corporativas (CPMT, por su sigla en inglés) habrían pagado más de 22,000 millones de dólares adicionales en el 2020.

En palabras de Warren, el CPMT ayudaría a poner fin a las trampas fiscales y a recaudar miles de millones en ingresos y así invertir en las familias estadounidenses.

El Código Fiscal de Estados Unidos permite a las grandes empresas pagar el mínimo o nada de ISR porque los despachos jurídicos que, algunos llegan a contratar, “explotan las lagunas”, deducciones y exenciones para reducir sus obligaciones fiscales.

Es importante aclarar que el CPMT es punto y aparte del Impuesto Mínimo Global de 15% para las empresas multinacionales que adoptaron los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), recientemente.

En el Senado estadounidense se está discutiendo el plan “Build Back Better”, por 1.75 billones de dólares destinado a financiar programas de bienestar social (como el Tax Child Credit) o a campañas para combatir el cambio climático, por ello la importancia de que el nuevo gravamen sea aprobado.

Impuesto es congruente con gobierno de Biden

El impuesto que se planea aplicar para el próximo ejercicio fiscal busca que las grandes corporaciones “paguen lo justo”.

Joe Biden, mencionó en su discurso de los primeros 100 días de gobierno que 55 empresas de la lista Fortune 500, listado revelado de forma anual que presenta a las mayores empresas estadounidenses que cotizan en bolsa, no pagaron impuestos o fueron beneficiadas por reembolsos derivado de la reforma fiscal que el ex presidente Donald Trump promulgó en el 2017.

El ITEP identificó 55 grandes corporaciones estadounidenses que no pagaron ISR en el 2020. Las empresas señaladas tendrían que haber pagado un total de 8,500 millones de dólares en conjunto. Sin embargo, recibieron 3,500 millones de dólares en exenciones fiscales.

Los ricos más ricos

Paralelamente, en junio, la organización ProPublica confirmó, en un informe, que los 25 estadounidenses más ricos, entre ellos Jeff Bezos, Michael Bloomberg y Elon Musk, pagaron poco y en ocasiones nada en impuestos entre el 2014 y el 2018.

Dicho informe fue basado en de datos fiscales del Servicio de Impuestos Interno.

santiago.renteria@eleconomista.mx