Más comercios estadounidenses comenzaron a ver caer o estabilizarse los precios a fines de 2021, informó este miércoles la Reserva Federal (Fed), una señal de esperanza de que la espiral inflacionista en Estados Unidos pueda diluirse.

Por otro lado, el informe de coyuntura de la Fed, conocido como Libro Beige, que cubre las condiciones económicas desde finales de noviembre hasta los primeros días de 2022, señala que la variante Ómicron de coronavirus afectó a los negocios en el país.

Aunque la mayoría de las regiones de la Fed recibieron reportes de incremento "sólido" de precios por parte de las empresas, el informe señala también que muchos comerciantes "notaron que los aumentos de precios se desaceleraron un poco".

"Aunque el optimismo se mantuvo alto en general, varios distritos citaron informes de empresas de que las expectativas de crecimiento en los próximos meses se enfriaron un poco durante las últimas semanas", dijo el banco central en su último informe sobre la economía, que es compilado a partir de evidencia anecdótica derivada de contactos comerciales en todo el país.

El informe también señaló "un fuerte retroceso" en los viajes de placer, la ocupación de hoteles y clientes en restaurantes a medida que aumentaba el número de nuevos casos de coronavirus.

El informe se conoce el mismo día que el Departamento de Trabajo publicó su índice de precios al consumo que marcó una inflación de 7% en 2021, la más alta en 12 meses desde junio de 1982 en el país.

El alza de precios se produjo por diversos factores como perturbaciones en las cadenas de suministros, escasez de mano de obra o de componentes como semiconductores, que afectan la oferta en un contexto de demanda robusta.

La Fed podría subir sus tasas de interés de referencia -actualmente próximas a cero- ya en marzo, y tal vez las suba varias veces en 2022 para combatir la inflación y normalizar su política monetaria.

Con la inflación persistentemente en más del doble de su objetivo anual flexible del 2%, la Reserva Federal ya está tomando medidas para controlarla y ha señalado que la era de la política monetaria muy expansiva, vigente desde el inicio de la pandemia de coronavirus, ha terminado efectivamente, incluso cuando la variante ómicron provoca una ola récord de infecciones en todo el país y en todo el mundo.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, dijo el martes a la Comisión de Banca del Senado, durante su audiencia de confirmación para un segundo mandato como jefe del banco central, que la economía debería capear el aumento actual de Covid-19 con solo impactos "transitorios" y que estaba lista para el comienzo de una política monetaria más restrictiva.

La Fed comenzó en noviembre a reducir sus compras mensuales de bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas, introducidas para ayudar a apuntalar la economía durante la pandemia de Covid-19, y ahora está lista para terminar el programa por completo a mediados de marzo, despejando el camino para aumentos de tasas de interés en su reunión de política monetaria del 15 y 16 de marzo.

kg