La Comisión de Cambios anunció que subastarán 4,000 millones de dólares en coberturas cambiarias no liquidables en pesos, tras dejar al peso librar la volatilidad de tres meses.

En un comunicado conjunto, la Secretaría de Hacienda y el Banco de México (Banxico), integrantes de la Comisión, informaron que el banco central ofrecerá al mercado el segundo tramo del monto total que tienen destinado desde febrero, para propiciar un funcionamiento más ordenado del mercado.

Es decir, los 4,000 millones de dólares a subastar provienen de los 20,000 millones disponibles para solventar el programa de coberturas cambiarias no liquidables en moneda nacional, un monto notificado desde el 21 de febrero.

Las autoridades enfatizaron además que continuarán evaluando las condiciones del mercado cambiario y “no descartan la posibilidad de llevar a cabo acciones adicionales, de ser necesario”.

En los tres meses referidos de volatilidad cambiaria, del 18 de julio al 25 de octubre, el peso perdió 9% frente al dólar, al pasar de 17.50 por unidad a 19.25 en la apertura refirió Alfredo Coutiño, director de América Latina en la consultoría Moody’s Analytics.

La Comisión de Cambios, liderada por la Secretaría de Hacienda, informó que la primera subasta de este segundo tramo a ofrecer se realiza hoy.

En ella, Banxico pondrá a disposición de los agentes financieros 1,000 millones de dólares en instrumentos de 32, 61 y 90 días.

Luego, seguirán seis subastas adicionales, donde se ofertarán 500 millones de dólares en cada una. Cinco de ellas, en noviembre, programadas para los días 1, 8, 15, 22 y 29 de noviembre, y una última de este tramo, para el 6 de diciembre.

La Comisión enfatiza que el anclaje del valor de la moneda nacional continuará procurándose principalmente mediante la preservación de fundamentos económicos sólidos.

De acuerdo con Gabriel Casillas, director general adjunto de Análisis Económico y Bursátil de Banorte Ixe, en el comunicado, la Comisión de Cambios reconoce varios riesgos que tienen que ver con un tono más hawkish (agresivo) por parte de la Reserva Federal y de otros bancos centrales de economías desarrolladas, así como por el difícil curso de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el plan fiscal propuesto por el presidente de Estados Unidos, entre otros.

Estos 4,000 millones de dólares que se subastarán de aquí al 6 de diciembre se suman a los 1,000 millones que originalmente se subastaron desde el 6 de marzo y el límite fijado por la Comisión de Cambios para subastar queda en 15,000 millones de dólares.

LOS DISPARADORES

En el comunicado, las autoridades financieras enfatizaron que esta decisión resulta de que “en los próximos meses no se pueden descartar nuevos episodios de volatilidad en los mercados financieros nacionales dado el complejo entorno que nuestro país está enfrentando”.

Precisaron que hasta ahora se han registrado episodios de mayor volatilidad, asociados primordialmente a la incertidumbre relacionada con la renegociación del TLCAN y al proceso de normalización de la política monetaria estadounidense.

En el comunicado, las autoridades dijeron que los plazos ofrecidos en cada subasta se determinarán conforme evolucionen las condiciones del mercado.

Estas operaciones se llevarán a cabo según las reglas publicadas por el Banco de México para este efecto en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el pasado 30 de marzo.

LAS CONDICIONES

Tal como lo especifica la circular 3/2017,  publicada en el DOF, las instituciones de crédito interesadas en participar en las subastas de coberturas cambiarias liquidables en moneda nacional deben firmar sus contratos con Banxico, lo que las acreditará como instituciones postoras.

En la circular, que precisa las características de este nuevo instrumento que permite a la Comisión de Cambios intervenir en el mercado para tratar de estabilizarlo, consignan que las instituciones interesadas en participar pueden presentar una o más posturas por ejercicio.

La primera colocación fue de 1,000 millones de dólares, se realizó el 6 de marzo y detallaron que habría un límite de 20,000 millones de dólares para el uso de este instrumento.

En la disposición detallada, firmada por el director general de Operaciones de Banca Central, Jaime José Cortina Morfín, precisaron que al participar, las instituciones bancarias obtienen el derecho de ofrecer coberturas similares a sus clientes, en las mismas condiciones que ellos las contrataron en el Banco de México.

Con ello, queda bajo la decisión del banco participante intermediar al ofrecerlas a sus clientes, o quedarse con el riesgo cambiario abierto, que implica quedarse con la cobertura en su balance.

SE RENUEVAN

Luego, el 30 de marzo, en el DOF explicaron que las subastas se renovarían al vencimiento.

De acuerdo con el artículo XVI bis, que fue adicionado a las reglas de operación de las subastas cambiarias liquidables en pesos, “la subasta al vencimiento que lleve a cabo Banxico cuando así lo determine (...) puede ser por un monto igual o menor al de las adjudicadas previamente”.

En aquella primera subasta al vencimiento, el banco central determinó que será por un monto igual al de la operación del 6 de marzo.

Y precisaron que sólo se pueden ejecutar “en los días hábiles bancarios que corresponden a los respectivos vencimientos de los plazos de las coberturas cambiarias previamente celebradas”.

Es importante recordar que el pasado 6 de marzo, el banco central subastó coberturas cambiarias en forwards no entregables, por 1,000 millones de dólares, en plazos de 30 días y hasta 12 meses.

Los instrumentos que ha utilizado la Comisión para limitar la presión al mercado cambiario desde el 2015 son las intervenciones discrecionales y las subastas directas de divisas; ambas tuvieron cargo a las reservas internacionales.

La diferencia con estas coberturas cambiarias liquidables en moneda nacional es que no representan disposición alguna de la reserva en dólares del banco central, pues teóricamente se liquidan en pesos.

Es decir, la institución bancaria no ha recibido físicamente la divisa extranjera. Al vencer la operación, cuyo plazo no excederá los 12 meses, el banco central depositará en su cuenta única la diferencia en pesos mexicanos.