El combate contra la evasión fiscal ayudó a que México pudiera hacer frente a los impactos del Covid-19, indicó Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

“Centrarnos en la evasión fiscal y haber tomado antes reformas nos benefició bastante durante el Covid-19”, declaró durante su participación en el lanzamiento del Informe Global sobre Gestión de las Finanzas Públicas, elaborado por el Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas (PEFA, por su sigla en inglés).

El año pasado, en medio de la pandemia del Covid-19, los ingresos tributarios dejaron al erario público alrededor de 3.3 billones de pesos, lo que representó un crecimiento de 0.8% respecto al 2019. El gobierno adjudicó este crecimiento, pese a la crisis, al combate que hubo contra la evasión fiscal, así como los cobros que se realizaron de adeudos fiscales de Grandes Contribuyentes.

Yorio destacó que fue diferente en el rubro de ingresos petroleros, los cuales sufrieron una caída de 38.7% anual y dejaron recursos por 605,842 millones de pesos.

El subsecretario destacó que si bien el combate contra la evasión fiscal ayudó a mantener los ingresos tributarios, si se hubiera tenido un mayor nivel de digitalización en el país se tendría una mayor fortaleza para mantener o mejorar los servicios de recaudación.

“Una reflexión que vale la pena hacer es que si hubiéramos estado más digitalizados en cuanto a los procesos, creo que las oficinas recaudadoras hubieran podido mantener los servicios sin tantas interrupciones, independientemente de las estrategias contra la evasión fiscal que se implementaron”.

Los datos de México contrastan con el resto de la región. Carlos Pimenta, especialista del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destacó que el año pasado varios países vieron la recaudación de impuestos caer al tiempo que el gasto público aumentó para otorgar transferencias y ayudas a la población ante la crisis.

“La pandemia generó un desbalance fiscal muy significativo en toda la región de América Latina y el Caribe. Vamos a salir de esta pandemia con más pobreza, más desigualdad, con un sector público y empresarial muy golpeados”.

Añadió que para diseñar, monitorear y aprobar avances de las reformas que se implementen en gestión financiera pública es importante que existan indicadores para evaluar la gestión financiera de los países y hacer comparaciones.

Fondo de contingencia

Gabriel Yorio dijo que, hacia adelante, se tendría que pensar en un fondo de contingencia para poder sortear los impactos que pueden causar ciertos desastres, como lo fue la pandemia del Covid-19.

Aseveró que, de ocurrir un nuevo fenómeno parecido a la pandemia, el impacto podría ser aún más fuerte de lo que se vivió el año pasado y se verá en parte de este 2021.

Este fondo, explicó, tendría un mecanismo similar al fondo de desastres, aunque una pandemia no necesariamente es un “desastre normal”, porque no su duración es incierta.

ana.martinez@eleconomista.mx