Los mercados emergentes de América Latina enfrentan al menos tres retos para lo que resta del año: la desaceleración económica de China, el retiro de estímulos de la Reserva Federal en Estados Unidos y la inflación, advirtió el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés).

Economistas del organismo internacional destacan que el mercado está viendo indicios de un debilitamiento de la economía china a partir de menores volúmenes de ventas de viviendas nuevas y de menor inversión en la construcción. Más de la mitad de la desaceleración estaría concentrada en el enfriamiento del sector inmobiliario.

Al interior del Reporte Trimestral del BIS, especialistas destacaron como el segundo foco de riesgo el retiro de estímulos monetarios en Estados Unidos.

Argumentaron que los mercados emergentes registraron importantes salidas de capital ante la expectativa de que Estados Unidos comience el retiro paulatino de los estímulos implementados a su economía tras la pandemia.

El reporte alcanzó a recoger el impacto del discurso que dio el presidente del Fed, Jerome Powell, en el Simposio de Jackson Hole, donde aclaró que no será pronto el alza de tasas de interés.

Inflación en Latinoamérica

En el Informe Trimestral enfatizaron que “los desafíos específicos de cada país dieron forma a patrones divergentes en los rendimientos que ofrecen, aumentando en particular los de América Latina”.

Reconocieron que la aceleración en la inflación provocó un endurecimiento de la política monetaria en la mayoría de las jurisdicciones de economías emergentes.

Explicaron que la situación es opuesta en los mercados avanzados para los que “el surgimiento de la inflación ha sido transitorio” y está ligado a la reapertura de las economías y a la normalización de la distribución de componentes de importación.

Esta no es la primera vez que el BIS reconoce la presión que está transitando en los precios de los mercados emergentes.

Los bancos centrales han ganado confianza del mercado desde su actuación tras el episodio de la Gran Recesión del 2009 y esta misma certidumbre del mercado les permite ahora la flexibilidad para esperar que termine el choque temporal de la inflación causado por la pandemia.

Burbuja Verde

En el análisis donde suelen hacer una radiografía de la situación de los mercados financieros mundiales, dieron un acercamiento a las inversiones socialmente responsables (ESG, por su sigla en inglés).

Advirtieron que hay un riesgo creciente “de una burbuja verde”.

“Los activos con criterios ESG se incrementaron a 35 billones de dólares y ahora representan más de un tercio de todos los activos administrados profesionalmente por bancos y fondos de inversión”.

Agustín Carstens, exbanquero central mexicano y gerente general del BIS, advirtió sobre los riesgos de que “algunas empresas estén utilizando este tipo de inversiones para el lavado de imagen”.

En junio, en un foro convocado por el Banco de Pagos Internacionales titulado “Green Swan” alertó que hay una falta de regulación en el segmento de inversión y que las “etiquetas verdes” no suelen ser suficientemente claras sobre los beneficios medioambientales que ofrecen los proyectos de las empresas que emiten este tipo de bonos.

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