El próximo presidente de México enfrentará la mayor demanda de vivienda de la historia del país. De acuerdo con la industria de desarrolladores, se estima que la próxima administración deberá atender a poco más de 20 millones de personas.

Para algunos especialistas, si se da un cambio radical en la política de vivienda se podría vislumbrar un escenario como el de la crisis que se vivió en el 2013, cuando Geo, Urbi y Homex, que concentraban más de 31% de la producción de vivienda, resintieron profundamente el impacto de la normativa impuesta por la administración actual.

Para otros, es fundamental seguir atendiendo, por medio de subsidios, a la población no afiliada, para combatir el rezago habitacional de cerca de 9.2 millones de viviendas.


Román Meyer Falcón, coordinador de vivienda de la coalición juntos haremos historia

“Planeación del territorio, tema de seguridad nacional”

En caso de que Andrés Manuel López Obrador llegue a la Presidencia de México, se planea que su administración realice alrededor de 6 millones de acciones de vivienda, más de 1 millón por año, con la finalidad de abatir el rezago habitacional. Esto se realizará bajo un enfoque de seguridad nacional, explicó Román Meyer Falcón, coordinador de Vivienda de la coalición Juntos Haremos Historia.

En entrevista, el arquitecto de 34 años de edad y quien tomaría las riendas de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en caso de la victoria de AMLO, habló sobre la postura de la coalición que representa respecto al ordenamiento urbano y sobre la industria, la cual hoy genera alrededor de 3 millones de empleos anuales y aporta 7% al Producto Interno Bruto del país.

—¿Cuál será la postura de la administración de López Obrador en este aspecto?

Desde el 2000, la política de vivienda se centró en la colocación de créditos de forma masiva, sin que el Estado tuviera mayor regulación de dónde físicamente caían esos créditos y hoy vemos que son grandes extensiones en las periferias de las ciudades en donde la vivienda se encuentra desconectada de los centros de población.

Bajo esa premisa, nosotros estamos abordando el tema. La planeación del territorio es un tema de seguridad nacional, no podemos seguir replicando este tipo de política de ofrecer vivienda social a tres o cuatro horas de la población; el reto será encontrar las herramientas para que haya suelos interurbanos donde se pueda construir la vivienda social y también enfocarnos en esquemas de mejoramiento y reubicación de las viviendas.

—¿Cómo será la política de subsidios de la vivienda?

Hay que evaluar realmente el subsidio para saber a quién le está cayendo. Si está beneficiando al trabajador o al constructor, ése es el primer planteamiento. Estamos evaluando en ese caso particular si vamos a seguir con ese esquema de subsidios, operado por la Comisión Nacional de Vivienda, o si vamos a conformar otro mecanismo. Estamos de acuerdo en que debemos tener mecanismos de incentivos para que no sigamos expandiendo las manchas urbanas.

Tenemos planeado un gran programa de vivienda a nivel nacional, donde prácticamente estaremos fusionando varios programas que están dispersos en la administración pública.

—¿Entonces hay riesgo de que se vuelva una política de volumen?

Una de las premisas es dónde no urbanizar (...) Donde sí podamos urbanizar, y lleguemos a un acuerdo, adelante, pero hagámoslo de una forma inteligente, no nos podemos comer el territorio bajo una forma poco funcional.

En la propuesta del candidato se mencionan esquemas de financiamiento  como bursatilizaciones.

Estamos analizando el tema de la bursatilización, tiene beneficios pero nos encontramos en un proceso de análisis (...) El programa de vivienda planteado implica un esfuerzo; estamos analizando el mecanismo de fondeo de ese programa, alguna parte será bajo subsidios, otra con préstamos a la palabra y otros, incluso, con gasto directo hacia el programa dependiendo de la situación de pago del individuo.

—¿Sedatu seguiría, al igual que otros programas que hoy en día son señalados por su transparencia?

Llegaremos a reestructurar la Sedatu para que cumpla su función; ya tenemos detectadas qué modificaciones realizar y cuál es su problemática.

Ejes de juntos haremos historia:

  • Política de Estado congruente con el desarrollo urbano.
  • Prever las necesidades de corto, mediano y largo plazos que se generen por la demanda de vivienda en campo y ciudad.
  • Ampliar recursos a los programas para atender a los sectores más vulnerables.
  • Fomentar la participación de los tres niveles de gobierno y de los organismos estatales de vivienda.
  • Coordinar políticas para que sean ejecutadas tanto por Fovissste como Infonavit.
  • Prever la participación del Estado en la regulación del mercado y suelo.
  • Promover participación del sector privado y social en la atención de necesidades de vivienda.

Fuente: Canadevi


José Luis Romero Hicks, coordinador de la coalición todos por México

“El gran reto, formalizar la vivienda que se construye”

El último cargo público que ocupó José Luis Romero Hicks fue del 2000 al 2003, cuando estuvo a cargo de la dirección general del Banco de Comercio Exterior; sin embargo, tiene experiencia en el tema de vivienda, pues estuvo a cargo de dicha área cuando laboró en la Secretaría de Desarrollo Social. Ahora busca aportar su experiencia en el tema de la vivienda para la candidatura de José Antonio Meade, candidato a la Presidencia de la coalición Todos por México .

En una plática con este medio, Romero Hicks habló sobre el gran reto que tiene el país en el tema de formalizar la edificación de la vivienda, pues del millón de construcciones de hogares que se realizan al año, poco más de la mitad se realiza de manera informal.

—El candidato Meade representa al partido de la administración actual, ¿es necesario un cambio en el tema de la vivienda?

Los cambios de sexenio siempre son un buen momento para poder revisitar el diagnóstico, no pensamos que en materia de vivienda el país esté sobrediagnosticado.

Se debe entender que cada año se edifican entre 900,000 y 1 millón de viviendas y de ese universo más de la mitad se edifica sin licencia de construcción, eso implica un problema de irregularidad. Entonces la gran mayoría de ellas se hace en asentamientos irregulares, sin asistencia arquitectónica, de diseño o técnica de su construcción (...) en muchas ocasiones lo que se invirtió, genera un precio menor, por los problemas de tenencia de la tierra.

—Dentro del gobierno actual se ha dicho que sería un error frenar la atención a los no afiliados en materia de vivienda, ¿hay alguna propuesta al respecto?

Un gran reto que queremos resolver es el mercado abierto. Hay dos tipos de mercado abierto: el no afiliado, que son trabajadores municipales y estatales, que están en una nómina, que son de baja rotación y que además puede ser un mercado interesante para cualquier acreedor; entonces, como se hace en el Infonavit el descuento (para el ahorro) con cargo al patrón, eso lo debemos replicar en el mercado a este tipo de trabajadores.

La otra parte del mercado abierto es el autoempleado (...) Hace no mucho tiempo se tenían productos de segundo piso y no eran cifras menores. México llegó a tener 70,000 operaciones al año en este mercado abierto.

La propuesta para atender al mercado abierto es la gran oportunidad que tendría que estar dando fácilmente unos 100,000 créditos adicionales al año para el igual número de compradores potenciales.

—¿Entonces se busca ampliar la oferta de vivienda?

Hay que duplicar la oferta, lo mejor que se puede hacer para esto es la estabilidad económica, la mejor política para el sector vivienda es la estabilidad económica.

—Hay preocupación de regresar a una política de volumen, ¿cuál es la perspectiva al respecto?

La vivienda debe ser un factor de ordenamiento territorial; en mi opinión, el ordenamiento territorial es una responsabilidad de las autoridades. Vemos un México donde, de 1 millón de viviendas, por lo menos 550,000 no generan patrimonio, entonces el reto es que cada año más familias sean bancarizables, sean sujetos de apoyos financieros y puedan acceder a una vivienda dentro de los Perímetros de Contención Urbana.

—¿La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano debe continuar?

No lo sé, la coordinación de vivienda no está viendo la reingeniería gubernamental. La opinión personal es que en toda organización no se debe tener fuga de responsabilidades, en administraciones anteriores sí había, en esta administración no las hay y eso me parece un acierto.

Áreas de oportunidad identificadas por Todos por México:

  • La vivienda y el desarrollo urbano como impulsores de ciudades competitivas.
  • Coordinación y liderazgo en la política de vivienda federal.
  • Necesidades de vivienda para un amplio segmento de la población.
  • Contracción de la construcción de vivienda nueva formal.
  • Restricciones legales y de operación.

Fuente: Canadevi


Víctor Manuel Borrás Setién, coordinador de vivienda de la Coalición por México al Frente

“No hay planeación urbana”

Víctor Manuel Borrás Setién fue director general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) 12 años, experiencia que lo respalda como coordinador de Vivienda de la coalición Por México al Frente, encabezada por Ricardo Anaya Cortés.

—¿Cuál es la propuesta concreta de Ricardo Anaya en vivienda?

Un punto es aumentar la capacidad de compra de una persona, es decir, que la gente tenga más dinero para comprar una vivienda. La idea gira alrededor del incremento al salario mínimo, y de la implementación del Ingreso Básico Universal, que son dos maneras de que la gente tenga más dinero para poder adquirir una casa.

Planeamos interconectar el sistema de pensiones con el de la vivienda. Actualmente, el Infonavit administra el tema de la vivienda y por el lado pensionario tenemos al Sistema de Ahorro para el Retiro. Se busca interconectarlos, es decir, si la gente es joven y busca una casa, que use dinero de su pensión, y si tiene 60 años, que use el dinero de la subcuenta de vivienda para mejorar su pensión.

—¿Cómo llegar a las personas de menos ingresos?

La idea central es crear un sistema nacional de cobranza. Actualmente Infonavit y Fovissste cobran automáticamente los créditos, pretendemos que el sector privado haga lo mismo y así se perciba que el riesgo del crédito hipotecario sea menor.

—¿Hay riesgos de volver a una política de volumen?

Tiene prioridad la ciudad, el ordenamiento territorial. El problema que se ha tenido en el pasado es que no hay planeación urbana, entonces la gente construye donde sea, pero esto es así porque no hay planeación urbana.

Lo primero que hay que hacer es que haya un ordenamiento, un programa de desarrollo urbano, que diga “la vivienda será por acá”, y ordenar las ciudades. Los Perímetros de Contención Urbana son una buena idea pero es mejor densificar las ciudades.

—¿Cómo será la política de subsidios?

Que el subsidio vaya realmente a los que más lo necesitan. Enfocarla a los trabajadores que ganan menos de tres veces salario mínimo.

—En el 2016 se aprobó una Ley de Asentamientos Urbanos. ¿Son necesarias más normas para incentivar el ordenamiento territorial?

Esa ley es muy buena pero no se han hecho las leyes reglamentarias para poderlas implementar, nosotros queremos que existan leyes secundarias para aterrizarlas a nivel municipio y que todos los municipios tengan la obligación de seguir dicha ley.

—¿Cómo será la relación con desarrolladores?

Para que podamos tener casas para todos, necesitamos tener una industria sana, donde le ayudemos a facilitarle los trámites que son largos, engorrosos, llenos de corrupción. Además, necesitamos facilitar el acceso a la tierra, es decir, hacer reservas territoriales en los diferentes municipios para que puedan ser usadas para la construcción de vivienda a precios razonables.

—Con su experiencia en el Infonavit, ¿cómo debe trabajar en los próximos años?

Para mí es un pecado que no se haya promovido la tasa fija; cuando salí del Infonavit, en el 2012, ese plan lo dejé en piloto, ya estaba para no sólo implementarse en nuevos créditos, sino convertir todos los créditos a tasa fija, y hoy no se ha hecho.

—¿Se tiene la receta para acabar con el rezago?

Pensamos que para acabar el rezago una de las estrategias más importantes es ir a los no asalariados. La idea es crear una institución tipo Infonavit o Fovissste cuyo único mandato sea dedicarse a dar créditos a estas personas.

Principios de desarrollo urbano Por México al Frente:

  • Implementar mecanismos de planeación urbana de largo plazo.
  • Liberalizar el espacio privado en cuanto a permisos y usos de suelo.
  • Dar mayor importancia a la construcción de infraestructura urbana.
  • Será prioridad buscar una gran competitividad de las ciudades con las últimas tecnologías.
  • Las ciudades deben ser sostenibles en lo ambiental, en lo social y en lo económico.

Fuente: Canadevi

fernando.gutierrez@eleconomista.mx