El excesivo costo administrativo impide a los gobiernos municipales invertir en infraestructura o en programas sociales, ya que en la actualidad un grupo de ellos destina en promedio 62% de su gasto a burocracia.

De acuerdo con la firma aregional.com, los ayuntamientos con excesivos gastos administrativos mantienen bajo margen de flexibilidad para cubrir los demás rubros del gasto y que, en general, son los que proporcionan más beneficios para la ciudadanía, como la inversión en infraestructura y en programas sociales.

Además, esta tendencia genera un factor de riesgo para sus finanzas públicas, pues como son compromisos que no pueden reducirse, en caso de una baja de ingresos dificultaría el pago de servicios como el de deuda.

Un estudio de aregional.com a 70 municipios que cuentan con calificación de riesgo crediticio con Fitch Ratings expone que, en el periodo 2005-2009, la mayoría de ellos destinó más de la mitad de sus erogaciones para cubrir gastos burocráticos.

Entre éstos se encuentra el pago de salarios a sus empleados, compra de materiales y suministros necesarios para la prestación de los servicios públicos y demás gastos generales, como la energía eléctrica y agua potable.

Otros problemas que enfrentarán los ayuntamientos con amplias plantillas laborales serán las erogaciones en materia de pensiones y jubilaciones, salvo aquellos que tengan el apoyo de organismos estatales.

Entre los municipios analizados por aregional.com que mantienen mayor gasto en burocracia están San Luis Río Colorado, Sonora, con 81.9%; Mexicali, Baja California, con 78.9; Benito Juárez (Cancún), Quintana Roo, con 78.3; Guadalupe, Nuevo León, con 77.9, y Playas de Rosarito, Baja California, con 74 por ciento.

En contraste, el municipio de Villahermosa, Tabasco, se destacó por destinar la menor cantidad de recursos a gasto administrativo, con 22.1%, seguido de Morelia, Michoacán, con 31.9; Comalcalco, Tabasco, con 34.1; Nuevo Laredo y Altamira, en Tamaulipas, con 46.4 cada uno, y Solidaridad, Quintana Roo, con 48.1 por ciento.

Estas localidades se destacan por implementar políticas de control de gasto enfocadas a áreas prioritarias, como seguridad pública y servicios generales, lo que les permite canalizar más recursos a transferencias e inversión en infraestructura básica y social, destaca la consultora.

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