El Banco de Inglaterra (BoE, por su sigla en inglés) respondió el miércoles a críticas de la Unión Europea, señalando que los bancos británicos estaban preparados para un Brexit desordenado y que era la misma Unión Europea (UE) la que debería actuar para evitar trastornos en el mercado.

El gobernador del BoE, Mark Carney, desafió las afirmaciones realizadas el lunes por el organismo de supervisión bancaria de la UE, la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por su sigla en inglés), de que los bancos no estaban preparados adecuadamente para un Brexit difícil.

"Con respeto, los comentarios de la EBA a principios de esta semana fueron incompletos", dijo Carney en conferencia de prensa. "No reconocieron el régimen de permisos temporales (...) que ha sido claramente señalado por el gobierno del Reino Unido", añadió. Este régimen permitiría que las sucursales de los bancos de la Unión Europea en Londres continúen operando después de marzo próximo, pero la UE aún tiene que hacer otro tanto para corresponder a los prestamistas del Reino Unido que operan en el bloque.

"Mientras las autoridades del Reino Unido están implementando medidas para abordar los riesgos de estabilidad financiera que pueden enfrentarse unilateralmente, el conjunto completo de factores reductores de riesgo de un Brexit difícil también depende de los esfuerzos de las autoridades de la UE", dijo Carney a periodistas.

El Comité de Política Financiera del BoE dijo en una declaración el miércoles que los bancos británicos tienen suficiente capital y no necesitan más para protegerse de las turbulencias de los mercados financieros en caso de que el Reino Unido deje la UE en marzo sin un acuerdo de transición.

El lunes, la EBA dijo que los bancos no habían logrado avanzar lo suficiente en sus preparativos para el Brexit y no deberían esperar ayuda de un "milagro" de intervención pública. Carney dijo que la preparación de los bancos británicos para el Brexit es "sólida" y que el Banco de Inglaterra continúa juzgando que el sistema bancario del Reino Unido puede dar respaldo a la economía real a través de un Brexit desordenado.

El Banco de Inglaterra dijo que la UE necesita comprometerse con acciones similares a las de la Gran Bretaña para garantizar que 29,000 millones de libras (38,000 millones de dólares) en derivados en poder de bancos y compañías británicas y de la Unión Europea continúen vigentes después de marzo si no hay un acuerdo de transición.