Las autoridades del Banco de Inglaterra (BoE, por su sigla en inglés) discreparon el mes pasado sobre la fecha en que podrían elevar el monto de capital que los bancos deben mantener como reserva en caso de turbulencias económicas, informó el organismo británico.

La semana pasada, el banco central indicó que casi había finalizado la tarea de reforzar sus defensas de capital y no tomó acciones inmediatas para reducir el nivel de préstamos a los consumidores o a inversionistas inmobiliarios de pequeña escala.

Pero los registros de las reuniones del Comité de Política Financiera del BoE del 25 y el 30 de noviembre mostraron que hubo ciertos desacuerdos entre sus miembros, aunque finalmente alcanzaron un consenso para no elevar el llamado colchón de capital anticíclico (CCB, por su sigla en inglés).

Pero en el futuro la decisión podría ser sometida a votación, explicó Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra. Nuestro objetivo nunca ha sido el de aumentar el capital sin límite ni elevarlo a escondidas , comentó Carney hace unos días.

La naturaleza discreta de la decisión sobre los colchones de capital podría no siempre estar caracterizada por un proceso basado en el consenso , indicó el registro de las reuniones.

El banco central también discutió sobre la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos eleve sus tasas de interés este mes y concluyó que era difícil de prever su impacto sobre el mercado local.

Hasta la fecha, las divisiones públicas entre los 10 miembros con derecho a voto del Comité de Política Financiera se han dejado ver en raras ocasiones, lo que ha atraído la atención de la comisión del Parlamento que supervisa al BoE.