Los bancos chinos dependen cada vez más de fuentes de financiamiento que los bancos occidentales utilizaron antes de la crisis financiera, lo que ha llevado a inversionistas y analistas a advertir que el sistema financiero de China podría ser vulnerable a una crisis como la de Lehman Brothers.

Su uso del financiaciamiento mayorista volátil preocupa especialmente a los analistas, ya que los bancos podrían quedarse sin la estabilidad que confiere una amplia base de depósitos minoristas y ser incapaces de conseguir dinero cuando más lo necesiten.

El aumento de la deuda de China es motivo de preocupación, pero al igual que muchos analistas, Jonathan Anderson, director de Emerging Advisors Group, opina que el verdadero problema no es la cantidad de deuda, sino los pasivos subyacentes a esa deuda .

Los bancos chinos han dependido tradicionalmente de los depósitos fiables de los ciudadanos y las empresas para financiarse y tener un colchón frente a turbulencias en los mercados. Pero la situación está cambiando, ya que el crecimiento de los créditos y otros activos de deuda es mayor que el de los depósitos.

El ratio de créditos pendientes de pago del sector privado frente a los depósitos bancarios comerciales normales de China ascendió a 117% a finales de marzo, frente a 84% a finales del 2008, según un análisis del Financial Times. Aunque este porcentaje es inferior al de Estados Unidos (181%) y la Unión Europea (178%), la tendencia rápida al alza es preocupante.

Esta diferencia se está cubriendo con fuentes de financiamiento menos estables, como lo son los préstamos interbancarios y los llamados productos de gestión de patrimonio Wealth Management Products; éstos son motivo de preocupación.

Los bancos pequeños dependen ahora más de los préstamos de instituciones financieras no bancarias. Esto puede causar inestabilidad y problemas si el sector financiero empieza a estar sometido a estrés , indicó Charlene Chu, directora de la sección de bancos chinos de Autonomous Research de Nueva York.

El escenario de pesadilla es un impago de los WMP, que podría provocar que los clientes dejaran de comprarlos e incluso exigir el rembolso inmediato de los ya adquiridos. La liquidez del mercado monetario se evaporaría y los bancos afectados podrían ser incapaces de cubrir la salida de dinero de los depósitos o los pagos de sus WMP.

La mayoría de los WMP no tienen una garantía explícita. Pero los inversionistas chinos generalmente consideran que son dinero bueno y prestan poca atención a la letra pequeña sobre los activos subyacentes, ya que confían en la reputación de los bancos estatales que los venden.