La banca en América Latina es estable en general para el siguiente año, y en el caso de México se beneficiará de las mejores condiciones macroeconómicas surgidas de las reformas estructurales integrales, indicó un estudio de la agencia calificadora Moody’s.

La perspectiva para los bancos latinoamericanos en el 2015 es estable en general, pero existe una variación de tendencias por región, la cual se refleja en las perspectivas individuales que tenemos asignadas a los distintos sistemas bancarios , refirió Aaron Freedman, Associate Managing Director de Moody’s.

La calificadora informó que para el caso de México, debido a la baja intermediación financiera que existe, los bancos mexicanos tienen amplio espacio para crecer, y la fuerte rentabilidad asegurará que logren mantener un nivel de capitalización adecuado.

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Además, destacó la continuidad del crecimiento económico, aunado a las condiciones adecuadas de financiamiento y liquidez en países como Chile, Perú y Colombia.

El estudio mencionó que después de la desaceleración de la región durante este año, el crecimiento del crédito se estabilizará en niveles más sostenibles el próximo, lo cual reducirá presión sobre el capital y fondeo.

Esto también se traducirá en una menor generación de utilidades, y en algunos casos, evidenciará las consecuencias del tenue otorgamiento de crédito observado en años recientes, ocasionando que los indicadores de cartera vencida se incrementen modestamente en el 2015 , destacó Moody’s en su estudio.

Sin embargo, añadió, más allá de estos efectos de corto plazo, la moderación del crecimiento de crédito terminará por reducir los riesgos de la calidad de activos.

Por otra parte, el estudio enfatiza que la implementación paulatina de las reglas de Basilea III en Brasil, México, Chile y Perú ayudará a fortalecer los estándares de capital y liquidez de sus bancos, pero los desafiantes marcos de política continuarán afectando el desempeño bancario en Argentina y Bolivia .

Esto contrasta con el caso de Brasil, que bajo un panorama negativo continuará sufriendo por el débil crecimiento económico y la inflación persistente.