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Empresas endurecen el regreso a oficinas y reactivan la ocupación de edificios en América Latina
Seis de cada 10 empleados en América Latina acuden a la oficina entre tres y cuatro días por semana, una tendencia que impulsa la demanda de espacios corporativos en la región

Seis de cada 10 empleados reconocen que acuden entre tres y cuatro días a la semana a las oficinas de su trabajo.
La evolución del sector de oficinas en América Latina ha estado marcada por la recuperación del control sobre la asistencia por parte de las empresas y la mayor relevancia de los edificios corporativos dentro de las estrategias de trabajo híbrido.
La tendencia avanza con fuerza en comparación con otras regiones, impulsada por políticas empresariales que buscan recuperar la ocupación de los inmuebles y consolidar esquemas con mayor presencia física.
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De acuerdo con la edición 2026 del Reporte de Occupancy Planning de JLL, 60% de los empleados encuestados en América Latina asiste a la oficina entre tres y cuatro días por semana, la proporción más alta entre las regiones analizadas.
El indicador rebasa la media global (55%), pero el contraste es más evidente frente a mercados como el de la zona conformada por Europa, Medio Oriente y África, donde 50% de la fuerza laboral asiste la misma cantidad de días.
Huella en los edificios
El avance en la ocupación también coincide con una recuperación de la demanda de edificios corporativos en América Latina. Entre la segunda mitad de 2024 y el primer semestre de 2025, la superficie absorbida registró un crecimiento interanual de 43%, una señal de mayor actividad en el sector de oficinas.
São Paulo concentró 29% de toda la superficie absorbida en la región, con 393,968 metros cuadrados. La Ciudad de México ocupó el segundo lugar entre los mercados con mayor demanda, con 284,695 metros cuadrados.
“Las oficinas recuperaron su protagonismo, lo cual se verifica en los indicadores. El debate ya no es sobre si volver o no a la oficina; es sobre cómo hacerla atractiva en el marco de un modelo híbrido”, comentó Guido Mosin, director de Investigación para América Latina de JLL.
Empresas endurecen estrategias
El regreso a las oficinas también modifica las estrategias de las compañías, pues los datos muestran que las políticas obligatorias de asistencia son el mecanismo con mayor efectividad para elevar la utilización de los espacios corporativos.
El regreso obligatorio a las oficinas registra una efectividad de 64% en lo que va de 2026, la tasa más alta entre los enfoques analizados por JLL. Le siguen las sanciones disciplinarias (50%).
Las modificaciones en el diseño de las oficinas también tienen un papel relevante, con 45% de efectividad, mientras que la optimización del espacio alcanza 37 por ciento.
Ambos indicadores muestran que las características físicas de los edificios de oficinas forman parte de las estrategias para impulsar una mayor presencia de los trabajadores.
Preferencias chocan con políticas
Sin embargo, el aumento de la asistencia no significa que las expectativas de los empleados hayan cambiado al mismo ritmo. La investigación Global HX Trends de JLL encontró que, aunque la asistencia real a la oficina aumentó, la preferencia de los empleados permanece en 2.5 días por semana.
La diferencia refleja una brecha entre las políticas corporativas y lo que desean los trabajadores sobre el esquema híbrido.
Al mismo tiempo, la consultora encontró que los empleados que permanecen cuatro o cinco días en la oficina reportan una satisfacción laboral significativamente mayor que quienes asisten uno o dos días.
El resultado sugiere que una mayor presencia puede mejorar la experiencia laboral cuando las condiciones del entorno son adecuadas. Melissa Michalik, líder global de Planeación y Gestión de Ocupación (OPM) de JLL, apuntó que el desafío ahora consiste en sostener ese regreso sin perder de vista las expectativas de quienes ocupan los espacios.
“El 62% de las organizaciones ahora exige un número fijo de días en la oficina. Pero los programas de gestión del cambio se redujeron de 40% a 31%, poniendo en riesgo el cumplimiento por falta de compromiso de los empleados”, dijo la experta.
El reto para las empresas no se limita a elevar la ocupación de los edificios; la transición también requiere mecanismos que permitan convertir la asistencia obligatoria en una experiencia que genere satisfacción entre los trabajadores.





