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Dejar el celular en casa y apagarlo por la noche: las recomendaciones de la SEP para estudiantes
La SEP elaboró tres decálogos para promover el uso responsable de celulares y otros dispositivos electrónicos entre estudiantes. Las recomendaciones cambian según el nivel educativo y algunas se extienden fuera de las aulas.

La SEP busca promover el uso responsable de dispositivos electrónicos entre estudiantes de todas las edades.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) impulsa una serie de recomendaciones dirigidas a niñas, niños, adolescentes y jóvenes que estudian en escuelas y universidades del país para promover el uso responsable del celular y otros dispositivos electrónicos.
Como parte de los lineamientos para restringir el uso de teléfonos celulares en las escuelas impulsados por el gobierno federal, publicados esta semana en el DOF, la autoridad incluyó tres decálogos, uno por nivel educativo, con los que busca crear mayor conciencia sobre el uso de estos dispositivos dentro y fuera de los planteles.
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Las recomendaciones abarcan desde dejar el celular en casa y apagarlo durante la noche, en el caso de los estudiantes de educación básica, hasta establecer momentos de desconexión, proteger los datos personales y verificar la información que se consume y comparte en medios digitales, conforme avanza el nivel educativo.
Menos celular y más convivencia en educación básica
Las recomendaciones para estudiantes de preescolar, primaria y secundaria son las que plantean una mayor separación de los dispositivos. La SEP propone que, si cuentan con un celular, lo dejen en casa o lo mantengan guardado durante toda la jornada escolar y que únicamente lo lleven o utilicen cuando lo solicite el o la docente o por motivos de salud, discapacidad, accesibilidad o inclusión.
El decálogo extiende las recomendaciones fuera de la escuela. Plantea que los dispositivos permanezcan apagados durante toda la noche para favorecer el descanso y, durante los recreos, propone sustituir su uso por juegos, deportes y convivencia con otros estudiantes.
También establece que, ante una emergencia durante la jornada, los estudiantes recurran a sus maestras o maestros para comunicarse con sus familias. En materia de convivencia digital, recomienda no tomar ni compartir imágenes de compañeros o docentes sin su consentimiento y evitar el acoso y la discriminación.
De la restricción a la autorregulación
Para los estudiantes de preparatoria o bachillerato, las recomendaciones incorporan una mayor participación en la definición de las reglas. La SEP plantea que los jóvenes intervengan en los acuerdos sobre el uso de celulares en sus escuelas y respeten posteriormente las condiciones establecidas por cada comunidad.
En este nivel, la dependencia recomienda mantener el celular apagado o en silencio durante la jornada y procurar no llevarlo a la escuela cuando no sea necesario. Al mismo tiempo, reconoce su utilización como herramienta para investigar, colaborar y realizar actividades académicas cuando exista un propósito pedagógico.
El decálogo también incorpora criterios para el uso de la tecnología fuera de las actividades estrictamente escolares. Entre ellos están proteger contraseñas, imágenes y datos personales; obtener consentimiento antes de compartir información de otras personas y verificar los contenidos que reciben.
Desconectarse también es parte del uso responsable
En educación superior, la SEP pone mayor énfasis en que los propios estudiantes decidan cuándo, dónde y durante cuánto tiempo utilizan sus dispositivos.
Las recomendaciones incluyen reconocer momentos para conectarse y desconectarse, realizar pausas y privilegiar las experiencias presenciales. También sugieren evitar el uso innecesario de dispositivos antes de dormir y dedicar momentos dentro de las aulas a realizar actividades académicas lejos de celulares y otros equipos electrónicos.
Para los universitarios, el decálogo incorpora además la verificación del origen y veracidad de los contenidos antes de compartirlos, la identificación de fraudes, amenazas, ciberacoso y contactos con desconocidos, así como el uso de herramientas digitales sin sustituir el pensamiento, la creatividad, el esfuerzo propio o la autonomía.



