En el primer trimestre del 2022, la Zona Metropolitana del Valle de México registró una absorción de espacio inmobiliario industrial de 250,000 metros cuadrados (M2), lo que representó un aumento de 7% respecto al mismo periodo del 2021, según cifras de la consultora SiiLA. 

Así, la zona central del país, enfocada principalmente a espacio logístico, mantuvo el ritmo de demanda de espacio inmobiliario industrial registrado el año pasado, luego del impacto que significó la llegada del Covid-19 a México en el 2020. 

“El 2020 fue el año con la absorción más baja desde el 2019, esto ocasionado en parte por la crisis sanitaria del Covid-19 que, a su vez, impulsaría la demanda por nuevos espacios, debido al crecimiento del e-commerce e inversión de startups del mismo giro y de logística”, explicó en su reporte Carla González, analista de SiiLA. 

Tan solo en el 2021, el corredor de la Ciudad de México tuvo la mayor absorción bruta monitoreada del mercado nacional, con 1 millón 133,820 metros cuadrados, detalló SiiLA. 

Entre los principales clientes de la zona metropolitana del Valle de México, de acuerdo con la consultora inmobiliaria, se encuentran: 

  • Amazon, ubicado en la zona de Vallejo–Azcapotzalco y el CTT (Cuautitlán, Tultitlán y Tepoztlán). 
  • MercadoLibre, en Tlalnepantla y CTT. 
  • DHL, en el CTT. 

Conectividad, el atractivo 

Para la especialista de SiiLA, la demanda de espacio de última milla, es decir, para la entrega de mercancías a compradores finales, es el factor que ha generado mayor demanda entre las naves industriales del centro del país. 

“El mercado industrial de Ciudad de México, es conocido como el principal centro logístico en el país, debido a su ubicación geográfica al centro de la República Mexicana, su conexión ferroviaria, carretera y aérea (desde marzo del 2021, se cuenta con dos aeropuertos internacionales) y por ser la metrópoli con mayor población de México”, detalló Carla González. 

Ante esta demanda, a los principales mercados del Valle de México se han sumado una serie de submercados, que las empresas buscan detonar para la entrega de mercancías. Entre estos casos se encuentran Iztapalapa, Naucalpan y Tlalnepantla. 

“Se creó una competencia entre ellas en cuanto a quien ofrecía el mejor servicio y el más rápido, lo que las haría buscar espacios más pequeños de menos entre 1,000 metros cuadrados a no más de 5,500 metros, para almacenar unos cuantos productos”, acotó la especialista de SiiLA.