México volvió a ganar un juego de Copa América nueve años después. El Tricolor volvió a asistir al certamen continental con su equipo estelar y logró imponerse 3-1 a Uruguay, mismo rival al que había vencido en Venezuela 2007, edición en la que había ganado por última ocasión, en un compromiso en el que se quedó con el tercer lugar de la competencia.

El de anoche fue un triunfo trabajado, de mucho sudor, carácter y de la mano del eterno líder de la Selección Mexicana. Y es que luego del autogol de Álvaro Pereira y el tanto de Diego Godín que tenían 1-1 el compromiso, en un instante en el que parecía que los charrúas vivían su mejor momento del choque, el veterano zaguero central apareció en ataque, porque antes ya había dejado en claro su calidad en la zaga cortando pelotas peligrosas.

Fue al 84 cuando Rafa, quien disputó su partido 133 y marcó su tanto 16 con el Tri a sus 37 años, remató con decisión una pelota que le quedó a modo dentro del área luego de un rebote, para fusilar al arquero Fernando Muslera, quien no pudo evitar el tanto del más veterano del cuadro mexicano.

Al final, con los uruguayos lanzados al ataque, el cuadro azteca liquidó el compromiso en una jugada a velocidad de Hirving Lozano, quien mandó centro que se impactó en Raúl Jiménez, delantero que atinó en mandar el balón a Héctor Herrera, quien mandó el esférico a las redes para decretar la décima victoria consecutiva del Tri bajo las órdenes de Juan Carlos Osorio.