La raíz de esta rivalidad está en los tiempos de Fran Tarkenton, el sexto quarterback con más yardaje en la historia, y quien en 1961 cumplía su campaña de novato, mismo año en que Vikings llegaron a la NFL como parte de la franquicia número 14.

Minnesota vs Detroit Lions es uno de los nueve duelos entre adversarios de división que presenta la semana cuatro, también uno de los menos equilibrados en diferencia de triunfos desde que ambos estaban integrados en la división Oeste, antes de que la liga se fusionara con la AFL.

En los 101 partidos en que han dirimido, el balance favorece por el doble de satisfacciones a Vikings, con un total de 66, contra 33 que poseen los de la Ciudad del Automóvil y dos empates suscitados en la década de los 60.

Empero, luego de revisar el historial de confrontaciones se aprecia que el margen superior en juegos ganados para Minnesota, ha sido en gran parte gracias a dos importantes rachas. La primera, en 1968 los entonces discípulos de Bud Grant hilvanaron 13 victorias hasta 1974 en las que se contempla un 27-0 en noviembre de 1969.

Posteriormente, en el decenio anterior, después de que Lions venciera en Michigan a Vikings por 27-24, en diciembre del 2001, el orgullo púrpura estableció un dominio de 16-1 en el que el margen más amplio en unidades fue el del 2 de diciembre del 2007, a través del 42-10 en el Metrodome.

En épocas de reconstrucción para ambas franquicias, los de Minneapolis bien podrían presumir que en 51 años de historia tienen cuatro super bowls perdidos, en contraste con los 78 años que Detroit tiene en la NFL y en que su máximo logro ha sido un partido por el título de la NFC.

También Vikings pueden alardear ser los menos inestables desde la posición de entrenador en jefe: sólo cuatro en este siglo, por cinco de los de azul y plata; pero en lo que no pueden vanagloriarse es en tener más elementos entronizados en el Hall of Fame: Detroit tiene 16, dos más que Minnesota.