Veracruz no encuentra respuestas por ningún sitio: ya suma dos entrenadores en la temporada, tienen cinco derrotas consecutivas y, sin conseguir un gol, es la plantilla con menor valor de toda la Liga; las lesiones le han impedido tener siempre equipo completo, su estrella decide cuándo quiere o no jugar y de paso dice su capitán Jehu Chiapas- la desconfianza ya llegó. Todo es un caos y todo esto no sería alarmante si no fuera porque el club está desde ya metido en serios problemas de descenso.

El equipo viene de una situación muy partida, con poca creencia , dijo el entrenador José Luis Sánchez Sola, tras caer con Tigres hace una semana. Chelís, quien lleva dos partidos al frente del conjunto del puerto y a quien la prensa local ya le busca sustituto, dio el diagnóstico que sufre el plantel que dirige y con el cuál no ha podido sumar un solo punto.

Las lesiones en distintos momentos, como Cristian Llama y Líber Quiñones, quienes ya están a disposición de su entrenador, y de Alfredo Moreno, quien se perderá el resto de la campaña y Maximiliano Bajter, quien aún no es elegible, se han unido a los problemas de vestidor del club.

Antes del arranque del campeonato, Ángel Reyna, quien era el referente de Tiburones el semestre pasado, tuvo un pleito con su compañero Cristian Llama, situación que obligó a la Directiva a sancionarlo, y que provocó que el delantero pidiera no ser tomado en cuenta en las primeras jornadas, dándole la espalda al resto de sus compañeros. En los pasillos del club se relata que Ángel pidió salir y tras ponerle un precio de venta altísimo, llegó el reclamo diciendo que no jugaría.

Desafortunadamente (el equipo) fue cayendo en desconfianza. El grupo empezó a cometer errores y se volvió un círculo vicioso del que no pudimos salir, nunca tuvimos la entereza ni la capacidad futbolística de revertir las situaciones y el equipo acabó un poco confundido en todo su accionar y de ahí es que vinieron los resultados de las últimas jornadas , dijo a El Economista Jehu Chiapas, mediocampista y capitán del equipo.

Quizá parte de los problemas de Veracruz en la cancha se deban a que en cinco de los seis partidos que estuvo al frente del equipo Juan Antonio Luna, el plantel sólo pudo repetir su parado táctico en una ocasión, y a la mala racha de su línea ofensiva, que en ocho jornadas ha marcado cuatro goles, de los cuáles sólo uno ha sido obra de un delantero (Líber Quiñones), mientras que Alfredo Moreno, quien llegó como refuerzo, se fue en blanco en las siete semanas en las que vio acción.

El promedio de 2.8 disparos a portería por partido de Tiburones es el mayor reflejo de su pobre cosecha. El plantel comenzó a cometer errores muy básicos, nos perdimos en el camino, dejamos de jugar como equipo y empezamos a querer ganar los partidos solos, creo que eso es lo que más nos afectó , reflexionó Chiapas.

Con el equipo en la última posición de la tabla general y muy cerca de ese mismo peldaño en la porcentual, Chelís se sinceró y hace unos días mencionó que deberá trabajar extra con algunos de sus futbolistas. Para unos he encontrado las palabras y para otros no, les tengo que enseñar el camino , explicó el entrenador, quien confía tanto en su plantel como en sus métodos para que todos estén a punto mentalmente en la segunda mitad del torneo.

Finalmente, Jehu agregó que Veracruz tiene claro cuántos puntos debe hacer para olvidarse del descenso y destacó que han ganado en confianza y futbol con la llegada del Chelís, aunque no por eso dejó de aceptar que la presión comienza a agobiarlos.

Es cierto que la presión aumenta y que conforme pasan los partidos y no sacas los resultados comienzas a hacer cuentas y todo se vuelve más complicado, pero creo que Chelís ha ayudado para que el grupo se sienta fuerte , concluyó el capitán del conjunto del puerto, que buscará romper su mala racha mañana cuando reciba a Tijuana.

carlos.herrera@eleconomista.mx