La fascinación de Tigres por futbolistas que participan en ligas europeas significó una inversión de 68 millones de dólares en fichajes durante los últimos 16 años; aunque no todo se basa en el poder económico del equipo que tiene el apoyo financiero de Cemex, una de la cementeras más importantes del mundo.

El equipo de la Universidad Autónoma de Nuevo León tiene como aliados la calidad de vida de municipios aledaños a la sede del club; la fortaleza deportiva para poder aspirar a ganar títulos en las competencias que participan, así como la seriedad en las negociaciones que gestiona la directiva y que cumple con los contratos que ofrecen a los jugadores.

“Te venden la marca Tigres, que es lo más importante. Es un equipo desarrollado a nivel mundial”, indica Francisco Culasso, agente de Nahuel Guzmán, uno de los jugadores más importantes del club.

El equipo que dirige Ricardo Ferretti fue capaz de negociar con André Pierre-Gignac, subcampeón de goleo de la Ligue 1 de Francia en 2015, después de que un agente argentino les informó a Alejandro Rodríguez y Miguel Ángel Garza que el francés quería dejar Marsella y buscaba un cambio de rumbo y que su primera opción era la MLS de Estados Unidos o el futbol de China.

Cuando la directiva de Tigres le envió al francés videos del estadio lleno de aficionados y el proyecto deportivo, André aceptó la oferta del equipo regiomontano.

“Fue amor a primera vista”, reconoció Gignac, durante un documental que la cadena francesa Canal Plus le realizó sobre su experiencia en Monterrey.

El retorno de Carlos Salcedo al futbol mexicano es la última incorporación de jugadores que participaron en ligas europeas, con un estatus de jugadores consolidados o proyección a futuro en el balompié del viejo continente.

Jugaba en el Eintracht de Frankfurt de la Bundesliga, uno de los cinco torneos más importantes del mundo.

“Tigres es una marca registrada a nivel mundial, no sólo a nivel sudamericano, tiene una estructura de trabajo desarrollada que permite que el jugador se decida fácilmente, más allá de los contratos, el dinero que pueda brindar, son equipos que en los últimos años han peleado campeonatos, Copa Libertadores. Para el menú del jugador —a la hora de elección— estamos hablando de un club que no sólo convence con plata, sino por cuestiones deportivas”, señala el agente.

El equipo regiomontano comenzó su misión de repatriar a jugadores mexicanos que participaron en Europa hace 16 años, cuando Francisco Fonseca dejó después de jugar por seis meses en Benfica en el futbol europeo, pero la oferta de Tigres, que pagó 4.3 millones de dólares, lo convenció de regresar. Después, fueron Omar Bravo y Carlos Salcido los que llegaron al equipo de Nuevo León, tras su paso por Deportivo La Coruña y Fulham, respectivamente, aunque en ese momento la franquicia estaba en camino a consolidarse.

La segunda etapa de jugadores que llegaron de ligas europeas vinieron procedentes de clubes de divisiones inferiores o con problemas de descenso, como las incorporaciones de Lucas Lobos (por el que pagó 2.5 millones de dólares al Cádiz), Blas Pérez (2.2 millones los que desembolsó al Hércules), ambos procedentes de la Segunda División española, y Emmanuel Herrera y Luis García Fernández, estos últimos en calidad de préstamo.

“Tigres es un equipo que paga bien, hay buenos términos y buen ambiente para trabajar. Son directivos claros, transparentes, nunca hubo un enfrentamiento que pudiera llegar a pasar por la diferencia de un contrato. No es un tipo de club con el que te vas a pelear por un sándwich y una Coca”, añade Culasso.

En los últimos cinco años, en Tigres interviene el estatus de la franquicia y su consolidación deportiva con tres títulos de Liga MX. En esta etapa el club realizó los 10 fichajes más costosos en la historia del club, de los cuales siete fueron jugadores que llegaban de un club europeo.

¿Cómo los convencieron?

Culasso destaca la tranquilidad y calidad de vida que otorga el futbol mexicano y, en particular, la ciudad de Monterrey.  “México representa un proyecto de vida, una posibilidad de cambiar una idiosincrasia que viene del futbol sudamericano y llegar al futbol mexicano es una transferencia que todo jugador busca, sin importar de donde venga.

“La ciudad es linda, el hincha de Tigres es muy similar al sudamericano y todas esas aristas conforman una plataforma, que sea un club competitivo no sólo dentro de la cancha, sino también fuera”, sentencia.

San Pedro Garza García y San Nicolás de los Garza son zonas residenciales donde los jugadores pueden habitar durante su estancia en Tigres y son los dos municipios con mayor calidad de vida de todo el país, según el Informe de Ciudades más Habitables de México 2018, realizado por el Gabinete de Comunicación Estratégica.