Marruecos saltará a la cancha en busca de la primera victoria luego de 20 años de ausencia en una Copa del Mundo, y lo puede lograr ante un novato cuadro de Irán en las acciones del Grupo B.

El cuadro marroquí, que es dirigido por el francés Hervé Renard, tiene la oportunidad de demostrar el trabajo realizado en todo este tiempo para despertar del letargo en que había estado y que desde hace un año comenzó a fraguar para llegar a este primer juego.

Gente como Mehdi Benatia, quien milita en la Juventus de Italia; Youns Belhanda, en el Galatasaray, o Hakim Ziyech, en el Ajax, marcan la nueva generación de jugadores con un estilo que puede hacer la diferencia en cualquier momento.

Irán, a por la prueba final

El seleccionador de Irán, el portugués Carlos Queiroz, cree que sus jugadores se han hermanado más por la decisión de Nike de cortar el suministro de calzados a su equipo, pero la prueba de fuego será contra Marruecos, en su debut en el Mundial de Rusia-2018.

"Deberían pedir disculpas porque este comportamiento arrogante contra 23 chicos es absolutamente ridículo e innecesario", afirmó el estratega.

Irán se apresta a debutar en el Grupo B del Mundial contra Marruecos, en San Petersburgo, y tras una preparación con sobresaltos después de que los partidos amistosos contra Grecia y Kosovo fueron cancelados.

Queiroz sabe que de perder ante Marruecos, Irán quedaría en situación muy difícil para avanzar a octavos de final, ya que después deberá enfrentar a los favoritos: España y Portugal.

El ex entrenador de Real Madrid y asistente técnico del Manchester United ya había visto escalar a sus dirigidos del séptimo al primer puesto del ránking de Asia, y desde la última Copa del Mundo no han perdido un juego por los puntos.

Ese récord incluye 22 partidos, e incluso Irán fue el primer equipo en clasificar para rusia-2018.

El árbitro encargado de dirigir el encuentro en San Petersrburgo será el turco Cuneyt Cakir.