Las Águilas del América derrotaron 3-0 en calidad de visitante a Rayados de Monterrey y con ello -a menos de que ocurra una tragedia este domingo en el Estadio Azteca- están en la final de la Liga MX en espera de la definición de la serie entre Toluca y Tigres, empatada 0-0 tras el partido de ida.

América, del que se ha criticado su estilo de juego en el último mes y medio, e incluso se ha dicho que Gustavo Matosas, quien hizo bicampeón a León, ya firmó con el club de Televisa, dio un golpe de autoridad como líder general que es. Dos goles del Quick Mendoza y un disparo de Osvaldo Martínez que terminó en el arco rival fueron suficientes para decantar la serie casi definitivamente.

Monterrey no fue ni la sombra de lo que apareció el pasado domingo por la noche en el Estadio Jalisco, donde eliminó al Atlas. Impreciso atrás y con falta de pegada en el ataque fue maniatado por la estrategia de Antonio Mohamed, quien sin un futbol espectacular ahora se ha ganado al menos el beneficio de la duda con su estilo. No es el más brillante, pero terminó en primer sitio de la tabla general; no es el más apetitoso para la tribuna pero en tres partidos apenas le han encajado un gol en 270 minutos, y después de cinco partidos al hilo sin ganar, ahora suma dos triunfos de manera consecutiva.

El primer tanto llegó al minuto 32, cuando Luis Ángel Mendoza apareció sin marca en el área y con un tiro potente, desviado un poco por Efraín Velarde, superó a Jonathan Orozco; luego un tiro libre de Osvaldo Martínez –que una vez más desvió el defensa de Monterrey- terminó en el fondo de las redes, y en un contragolpe al 82 el Quick apareció para cerrar la pinza tras una jugada de Michael Arroyo.

Tigres saca el empate de visita

Cuando al minuto 38 del primer tiempo Ricardo Ferretti realizó un grito histérico sobre Hugo Ayala, que intentaba cruzar la media cancha, el destino del partido estaba escrito. Toluca y Tigres empataron sin goles en el partido de ida de las semifinales del Apertura 2014, con lo que dan seguimiento a la inercia de la falta de goles y emociones en la Liguilla.

En un encuentro donde los Diablos intentaron llevarse ventaja en el marcador, la ausencia de Pablo Velázquez, su goleador, condicionó la efectividad de los mexiquenses frente a la portería de los felinos.

La Liguilla sigue siendo aquella fase donde los equipos parecen estar más preocupados por no recibir gol que por marcarlos. La fiel imagen de ese estilo es el equipo de Ricardo Ferretti. Los Tigres apenas ofrecieron espectáculo, como cuando Damián Álvarez sacó un disparo que Alfredo Talavera detuvo sin problemas; por lo demás, se dedicó a controlar la zona media de la cancha.

En la refriega por el ombligo de la cancha, fue Lucas Lobos el de mayor trascendencia. El mediocampista hizo florituras con el balón, túneles, pisadas y amagues, que apenas sirvieron para desmarcarse de los rivales, pero cuando estaba al menos a 30 metros de la portería.

Sin aproximaciones y con la expulsión de Egidio Arévalo por una falta sobre Lobos, el partido terminó por colapsar. El Tuca salió sin perder, mientras Toluca estará obligado a ganar en el Universitario, cuando haga del gol de visitante su mejor aliado.