México suma ya 12 medallas en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, la última de ellas de oro por parte del nadador Gustavo Sánchez en los 100 metros libres S4 al recorrer la distancia en 1:24.28 minutos, dejando al español Richard Oribe con la plata, mientras el francés David Smetanine se quedó con el bronce.

Ésta es la segunda medalla para el nadador de 18 años en la justa veraniega, luego su plata en los 150 m combinados S4.

Previo a ello, el nadador Pedro Rangel se quedó con el bronce en la prueba de 100 m pecho categoría SB5, con un tiempo de 1:36.85 minutos, en una prueba en el que el oro fue para el surcoreano Lim Woo y la plata para el alemán Niels Grunenberg.

En tanto, la halterista Perla Bárcenas logró el bronce en la categoría de +82.5 kilogramos al levantar 135 kilogramos, mientras que la nigeriana Grace Anozie logró el oro y la egipcia Heba Ahmed se quedó con la plata.

ZANARDI Y LA COSTUMBRE ?DE GANAR

Siete veces se detuvo su corazón aquella tarde de septiembre del 2001. Y siete veces también, el italiano Alex Zanardi volvió a la vida gracias a los paramédicos que se negaron a dejarle partir ese día porque el destino tenía preparado algo más para él.

Y es que Alex siempre estuvo acostumbrado a ganar, incluso en esos momentos de adversidad. Por eso ayer, el expiloto de Fórmula Uno y dos veces campeón del mundo en la serie Cart no dudó en agenciarse el oro en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 en la prueba de ciclismo contrarreloj categoría H4, al imponerse con tiempo de 24: 50.22 minutos.

Tampoco fue raro el festejo por la presea áurea conseguida: el atleta bajó de su triciclo, lo tomó en su mano derecha y lo elevó al cielo al mismo tiempo que su puño: Soy Alex Zandarti y siempre se me ocurre algo , explicó cuando la prensa preguntó por su festejo.

Un triunfo que sabe a horas de entrenamiento y disciplina. Resultado de la tenacidad y la lucha contra la muerte, a la que se enfrentó aquella tarde de septiembre, hace 11 años cuando un accidente en el circuito alemán de Lausitz, en una carrera de la serie Cart, perdió ambas piernas.

Había sido ese año una temporada difícil para el italiano que no había logrado hilar un triunfo. Llegaba a Alemania como uno de los favoritos y había mostrado porqué cuando, a falta de 13 vueltas, se ponía en la punta de la carrera. Su última parada en los pits auguraba la victoria que tanto anhelaba y salió de ahí para intentar encontrarse con el podio que se le había negado hasta entonces.

Pero la mala fortuna se le atravesó justo unos metros adelante cuando su auto se salió de control y fue impactado a 320 kilómetros por hora por el canadiense Alex Tagliani. En 19 segundos la ayuda llegó para sacarlo del bólido, en 24 ya recibía atención paramédica y en poco más de media hora se dirigía a un hospital en un helicóptero.

Fue justo ahí, en el aire, en la carrera más larga e importante de su vida, en la que su corazón dejó de palpitar en siete ocasiones. Pero las ganas de seguir adelante, pese a haber perdido 70% de su sangre, lo animaron a llegar al nosocomio en el que estuvo en coma tres días y le fueron amputadas ambas piernas.

Por eso ayer, el sobreviviente de aquello que pudo haber sido fatal se colgó el título de invencible, se convirtió en un campeón paralímpico, en un héroe que había cernido sobre él desde hace ya mucho tiempo la victoria de la vida.

(Con información de Agencias)