El ciclista Luis León Sánchez (Rabobank) logró la primera victoria de etapa española en la presente edición del Tour de Francia al imponerse en solitario en la llegada ubicada en Foix, mientras que el británico Bradley Wiggins se mantuvo como líder de la prueba.

La etapa del domingo fue la primera de los Pirineos con un recorrido de 191 kilómetros entre Limoux y Foix, y se vio perturbada por el lanzamiento de clavos a la carretera en el tramo final de la etapa.

El maillot amarillo, Bradley Wiggins, cruzó la meta en el pelotón principal a más de 18 minutos de Sánchez, aunque ese retraso no afectó a las primeras posiciones de la clasificación general.

Sánchez, de 28 años, atacó a sus compañeros de escapada a 11 kilómetros de la meta, logrando así su cuarta victoria de etapa en la ronda francesa, tras las logradas en Aurillac (2008), Saint-Girons (2009) y en Saint-Flour (2011).

"Desde hace unos días, buscaba meterme en una escapada, pero no había tenido suerte hasta ahora. Hoy estaba confiado. Me dije que la etapa me beneficiaba", declaró Sánchez a la llegada.

"He dudado cuando he visto a Sagan y a Gilbert en el grupo. Con Sagan es imposible ganar si esperas al sprint. Por este motivo, acordé con mis compañeros endurecer el ritmo y tratar de distanciarles en la subida. Tras el descenso, he comprendido que mi única opción era irme lejos y sólo", agregó.

El ciclista murciano será una de las bazas del ciclismo español para lograr una medalla en los próximos Juegos Olímpicos de Londres. "Es una carrera que tengo en mente. Mi condición mejora, ya no me resiento de la muñeca dañada en una caída al inicio del Tour", explicó el español.

En la lucha por la segunda plaza, el eslovaco Peter Sagan adelantó al francés Sandy Casar, al belga Philippe Gilbert y al español Gorka Izagirre.

Clavos de tapicero lanzados a la carretera, en el descenso al puerto de Peguere, provocaron una serie de pinchazos en el pelotón, una treintena según el director deportivo del Tour, Jean Franóois Pescheux.

"Uno o dos espectadores lanzaron los clavos, era evidentemente voluntario.", explicó el director, quien precisó que la Gendarmería ha abierto una investigación. "Siempre hay imbéciles, ¡qué más se puede decir!", criticó Pescheux.

Uno de los afectados fue el australiano Cadel Evans, quien tardó mucho en cambiar de bicicleta y se distanció del pelotón principal.

Ante esta circunstancia, Wiggins, que también había tenido que cambiar de bicicleta, ordenó al pelotón ralentizar la marcha para esperar a los rezagados.

"Los Sky se han comportado de manera muy deportiva con el fin de que todo volviese a la normalidad en el descenso", destacó Pescheux.

Evans reconoció, después de llegar a la meta, que desconocía el gesto de Wiggins: "No he podido ver lo que pasaba delante de mí durante un par de minutos y desconozco lo que ha ocurrido".

El ciclista australiano recordó que ya ha sufrido percances similares en el pasado, especialmente en España: "Por esa razón no corro a menudo en España. Me costó una Vuelta (por un pinchazo en 2009) y otras carreras".

Posteriormente, la dirección del Tour de Francia anunció la presentación de una denuncia ante la Gendarmería por este incidente.