Patricio O’Ward tiene 22 años (recién los cumplió el 6 de mayo) y es el líder actual de la IndyCar Series, considerada como la competencia de automovilismo más fuerte del continente americano. Pero no es el único mexicano protagonista en carreras de alto nivel: Sergio Pérez es tercer lugar de la Fórmula 1, Roberto González lidera la categoría LMP2 del Mundial de Resistencia y Daniel Suárez es figura en Nascar. Es una etapa de apogeo de los pilotos mexicanos que está consolidando esfuerzos de años atrás.

“Esto es consecuencia de un trabajo que ha sido llevado a cabo, son proyectos que han venido en proceso y que ahora se están concretando y dando resultados (...) El hecho de que estén ahí, a tope en las categorías más importantes del mundo, es muy significativo porque puede inspirar a muchos jóvenes mexicanos a acercarse más al automovilismo”, destaca Marco Tolama, comentarista de automovilismo y director de Auto y Pista.

Aunque las redes sociales han ayudado a generar mayor exposición y engagement, el presente exitoso del automovilismo mexicano se debe también a las propias cualidades de los pilotos y a su búsqueda de oportunidades, pese a la discreta figura de la Federación Mexicana de Automovilismo Deportivo.

¿Qué aporta esta etapa a México?

“Suman para que a la imagen del piloto mexicano le permita que se abran más puertas. Veo una tendencia a la alza de más niños y jóvenes involucrándose (al automovilismo) y eso no tiene que ver tanto con redes, sino con que son chavos cuyos padres han tenido entusiasmo y ahora tenemos a una nueva camada corriendo en Europa en F4, en España, Francia o Alemania. Aunque seguimos sin tener un proyecto claro para el automovilismo deportivo, pues la federación no mete las manos y debería, como las de Brasil, Argentina o Francia, que incluso llevan a sus pilotos a la máxima categoría, pero aquí, cero apoyo”.

El más reciente caso de éxito es el regiomontano Patricio O’Ward Junco, nacido el 6 de mayo de 1999. Este 13 de junio ganó, por segunda ocasión en el año, un Gran Premio de IndyCar Series, posicionándose en el liderato por encima de pilotos como el francés Romain Grosjean y el sueco Marcus Ericsson, quienes ya tienen experiencia de años en F1.

A inicios de mayo, Pato rompió otra marca: ser el primer mexicano en ganar en esta competencia en 16 años tras Adrián Fernández en octubre de 2004.

“IndyCar es la serie más importante del continente americano y la segunda más importante del mundo. Ser líder es estar en la lupa de todos los que toman decisiones importantes en el deporte motor de América y del mundo. Además, es la serie más competida, llena de talento joven y veteranos poderosos”, analiza José Antonio Cortés, experto en automovilismo desde hace 29 años.

Tras haber ganado ese primer Gran Premio en mayo, en Texas, O’Ward recibió la oportunidad de conducir un auto de Fórmula 1 esta temporada. Zak Brown, CEO de la escudería McLaren, le prometió el espacio para el último circuito del año, a celebrarse en noviembre en Abu Dabi. Aunque no competirá junto a los pilotos titulares, está en la mira de esta categoría.

¿Está O’Ward listo para competir en nivel Fórmula 1?

“Sí está listo, el talento natural está ahí y la experiencia la adquiere carrera tras carrera, pero no es una decisión enteramente suya. El jefe de McLaren, Brown, debe saber, por las oportunidades que le da y como habla de él, que tiene un talento natural que le ayudará a establecer a Arrow McLaren SP en IndyCar para pelear el campeonato, pero también que es un potencial piloto para F1 en uno o dos años”, responde Cortés.

Para llegar al máximo nivel, Tolama agrega: “En el momento en que gane (IndyCar) tendrá un palmarés muy importante y ya podrá pensar en la F1. Varios pilotos toman IndyCar como trampolín para llegar allá, por ahora está concentrado en ganar este campeonato”.

El regiomontano despertó su pasión por el automovilismo gracias a su abuelo, Rodolfo ‘Rudy’ Junco, quien destacó en México en la década de los 70. Gracias a su empuje, Patricio vivió sus primeras experiencias en el kartismo a los seis años; después compitió en Fórmula 4, Súper Fórmula, el WeatherTech Sportscar Championship y en Indy Lights.

También tuvo un breve paso por la academia de Red Bull y, en 2020, fue fichado por Arrow McLaren para competir en IndyCar. Ese año terminó en cuarto lugar y ahora, pasadas ocho fechas (de 16), es el líder general. Los expertos destacan que su talento es especial.

“Técnicamente, O'Ward tiene un talento de excepción: las manos de un fuera de serie, la velocidad de sus muñecas para corregir el auto cuando parece que lo va a perder y la capacidad de meter el auto en la zona sucia de la pista para rebasar. Además, ha aprendido a dosificar el consumo y neumáticos para atacar en la parte final de las carreras. Su autoconfianza es total, intenta todo en la pista, se divierte y lo disfruta”, describe Cortés, colaborador de ESPN.

Marco Tolama lo elogia incluso fuera de las pistas: “Tiene características especiales, viene de buena familia, tiene muy buena educación y es tremendamente inteligente, tiene una presencia de mente extraordinaria y es bilingüe al 100%, pero sobre todo sigue teniendo los pies sobre la tierra, es un niño que sigue desarrollándose mental y físicamente”.

Ambos analistas coinciden en que no hay punto de comparación entre la generación actual de Checo y O’Ward con lo que lograron los hermanos Pedro y Ricardo Rodríguez en los 60, o Adrián Fernández y Mario Domínguez. Describen que es un momento especial ganado a pulso con las cualidades de cada uno.

¿Es Patricio O’Ward el relevo natural de Sergio Pérez?

“Quizá, sin que haya sido ese su objetivo, las cosas lo están llevando a eso. Aunque también, con 31 años, Checo aún está muy joven, y si las cosas van bien, tiene por lo menos 10 años más para disputar con éxito en la F1”, concluye Tolama.

fredi.figueroa@eleconomista.mx