Pachuca se metió a la final por el título del Clausura 2016 gracias a un accidente del futbol. Un par de rebotes dentro del área que protagonizó la zaga de León decretaron un gol en propia meta con el que los Tuzos se encaminaron para lograr colarse a la serie que definirá al monarca del futbol mexicano luego del 2-1 (3-2 global) final entre los dos clubes propiedad de Grupo Pachuca.

El de anoche volvió a ser un partido en el que ambos equipos buscaron, de acuerdo con sus estilos, imponer condiciones que les permitieran avanzar a la final, instancia en la cual ya estaba instalado Monterrey, superlíder del torneo que venció al América el sábado por contundente 4-2 (4-3 global).

Fue al minuto 21 cuando se presentó una jugada tan desafortunada como definitiva en la eliminatoria. Y es que en ese instante apareció Jonathan ?Urretaviscaya, ofensivo del cuadro hidalguense que luego de conducir por unos metros y quitarse a un defensor mandó un servicio al área, mismo que intentó despejar en primera instancia Guillermo Burdisso, quien sólo pudo peinar el esférico que al final se impactó en la humanidad de su compañero Diego Novaretti, quien sin tiempo de reacción terminó por anotar en su propia portería.

Tras esa desafortunada acción, Pachuca se afianzó en el terreno de juego y dominó el resto de la primera etapa, aunque sin poder aumentar su ventaja en el marcador, situación que aprovechó León para meterse de nuevo en la eliminatoria y ponerle tintes de dramatismo a la serie. Sólo un disparo de media vuelta de Efraín el Chispa Velarde fue la única opción que inquietó a Oscar el Conejo Pérez, guardameta del conjunto local.

Y es que al 59 el global se puso 2-2 luego de un golazo marcado por Elías Hernández, volante que condujo el balón y de larga distancia disparó para poner el balón en las redes hidalguenses tras impactarse en el poste.

Tras empatarse el encuentro, el choque comenzó a vivir sus mejores momentos, con un partido de ida y vuelta, con los Tuzos conscientes de que tenían que atacar porque en caso de recibir un gol estaban obligados a marcar dos para ser finalistas, y con los esmeraldas empeñados en volver a anotar para colarse a la serie por el campeonato.

William Yarbrough fue el primer portero en ser exigido. Primero con un disparo de Rodolfo Pizarro al que alcanzó a llegar con las uñas y, después, al volar para intentar desviar un intento de Hirving Lozano, mismo que se impactó en el poste y después rebotó en su espalda, quedando a nada de cometer un segundo autogol. Después fue el Conejo quien, siempre bien ubicado, atajó los envíos de Boselli, Montes y compañía.

A pesar de que en tiempo de compensación Hirving Lozano anotó el 2-1 en favor de los Tuzos, León seguía necesitando un solo gol para convertirse en finalista, situación que estuvo a nada de concretarse y que evitó el Conejo con atinadas salidas y que tampoco pudo decretarse por un error en la definición de Germán Cano en la última jugada del compromiso, con una pelota que se fue desviada sólo por unos milímetros.

Al final, el autogol de Novaretti, quien se fue lesionado luego de un duro choque, terminó por ser determinante en el pase de Pachuca a la final por el título, serie en la que pelearán con Monterrey para quedarse con el trofeo. (Con información de Carlos Herrera)