“El que ha obtenido el máximo logro en esta selección, que es Luis Fernando Tena, lo dijo en su momento. Cuando las cosas salieron bien fue porque tuvo la posibilidad de trabajar con un grupo definido durante todo el proceso”, comenta en conferencia de prensa Jaime Lozano, director técnico del la Selección Mexicana sub 23, que asistirá al torneo Preolímpico.

A ocho años del oro olímpico del Tricolor, considerado como el mayor logro en la historia del futbol de nuestro país, se conoce cuáles fueron los factores que influyeron para obtener el éxito. Aunque cada cuatro años, cuando se lleva a cabo un nuevo proceso, los entrenadores se encuentran con el mismo problema: la negativa para que los futbolistas se concentren fuera de fechas FIFA, cuando los clubes no están comprometidos a prestar a futbolistas a sus selecciones.

“Desde el tema de no ser una competencia avalada por FIFA es muy complicado. Habría que llegar a un punto medio, sobre la cantidad de jugadores que se pueden ceder, las fechas, etcétera. Desde mi experiencia, se tendría que llegar a un acuerdo para que esos jugadores sean prestados. Se tiene que replicar la ruta de cómo fue en el 2012 para lograr algo importante”, dice a El Economista Raúl Gutiérrez, entrenador de la selección olímpica de Río 2016.

La selección dirigida por Tena pudo mantener la estructura del equipo en su preparación a Juegos Panamericanos, el Torneo Esperanzas de Toulon y el Preolímpico de Concacaf. En los tres torneos quedaron campeones del certamen.

Previo al Preolímpico que brinda la calificación a Tokio 2020, la base de jugadores con mayor rodaje en primera división no estuvo en los Panamericanos. Futbolistas consolidados en sus equipos como Sebastián Córdova, Alan Mozo y Sebastián Jurado, quienes suman 10,141 minutos de experiencia en Primera División, llegaron hasta el torneo Esperanzas de Toulon y previo al preolímpico de Concacaf, se podrían sumar nuevos nombres como Santiago Giménez y Roberto Alvarado, quienes estarían disponibles hasta días antes de comenzar el torneo.

“Apoyo siempre en aportar jugadores a la selección, adquieren experiencia, pero el equipo ahora está mermado, puede que vaya uno, no podemos prescindir de Santiago Giménez, ni de Roberto Alvarado. Con Jurado no hay problema, pero son jugadores que necesitamos en este momento”, expresa Robert Dante Siboldi, entrenador de Cruz Azul.

Esto provoca que, en Juegos Panamericanos, el Torneo Esperanzas de Toulon, microciclos previos al Preolímpico y las eliminatorias de Concacaf a Juegos Olímpicos, se encuentren nombres distintos por la complejidad de gestionar una estructura de equipo desde el inicio.

Tema que desde la Federación Mexicana de Futbol no existe una regulación oficial o propuestas de cambios al calendario para no perjudicar a los clubes y permitirles prestar a los futbolistas, quienes son de su propiedad, y aunque en ocasiones parte del sueño de los jugadores sea representar a su selección, las obligaciones establecidas con los clubes limitan su rango de acción.

“Le corresponde a los futbolistas expresar su intención de ir a los técnicos de sus clubes, pero presionarlos no es su labor. Ellos lo mejor que pueden hacer es dar su mejor desempeño, no es un tema del que sean responsables”, comenta Gutiérrez.

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