Las sonrisas nerviosas fueron cambiando por rostros desencajados. Las piernas que lucían incansables comenzaron a evidenciar los estragos de la batalla, la cual no pudo irse de su lado por caprichos del futbol y que hoy los tiene contra las cuerdas para el juego de vuelta en el Tecnológico, luego del 0-0 entre América y Monterrey.

Apenas a los dos minutos, Miguel Herrera ya levantaba los brazos, saboreaba el primer gol de la semifinal, pero tuvo que ahogar el festejo porque Jonathan Orozco hizo una gran atajada tras el disparo de Paul Aguilar, mismo hombre que instantes después se tardó en fusilar al guardameta y permitió que la defensa punteara el balón.

Parecía cuestión de tiempo para que más de 70,000 almas vestidas de amarillo explotaran. Pero no. A los de el Piojo no les fue suficiente dominar a su rival, agobiarlo.

Y oportunidades no faltaron. Porque luego de una acción en la que Aldo de Nigris mandó disparo cruzado que Moisés Muñoz atajó de manera providencial, América tomó de nuevo la pelota, hizo ver mal a los visitantes y en la recta final del primer tiempo coqueteó con el gol, mismo que no se les fue de las manos por una salvada milagrosa de Darvin Chávez sobre la línea.

Corría el primer minuto de compensación cuando Christian Benítez fue habilitado por José María Cárdenas, quedando solo ante el arquero, a quien superó con un disparo por un costado del cuerpo del guardameta. Ahí, Herrera volvió a levantar los brazos, los 70,000 fanáticos brincaron de sus asientos a la espera de que el balón chocara con las redes.

Pero no. Chávez se barrió, alcanzó a conectar el esférico y se puso el traje de héroe, mandó a sentarse al entrenador amarillo, llenó de frustración a todo el Azteca.

Para el segundo tiempo, las cosas no cambiaron, y tras un susto que recibió América de parte de Suazo y De Nigris, quienes hicieron una pared en el área y estuvieron cerca de disparar, los locales se adueñaron de la pelota, metieron en su cancha a Rayados, que quizás siga preguntándose cómo lograron salir vivos del primer capítulo de la serie.

El primer aviso del complemento lo dio Vuoso, quien aprovechó un exceso de confianza del arquero rival con la pelota en sus pies para provocar un rebote que por nada empuja Benítez.

Minutos más tarde, fue el mismo Vuoso quien produjo que su técnico cambiara los brazos levantados por unos jalones a su cabellera al conectar sin fuerza con la cabeza una pelota que pudo contener Jonathan Orozco.

Al final, los rostros desencajados, los pasos lentos, casi arrastrando los botines, lo decían todo. Ceon un Miguel Herrera con las manos en los bolsillos preguntándose por qué la pelota no quiso entrar, sabiendo que enfrente tienen una misión imposible en su visita al Tec, compromiso en el que están obligados a ganar.

Quizás por ello todas los caras americanistas se fueron al vestuario mirando hacia el césped, sin decir una sola palabra.

SANTOS VISITA LA CASA DONDE PERDIÓ EL TÍTULO

El campeón vigente Tigres y el subcampeón Santos Laguna, se enfrentan hoy en la otra semifinal del Clausura 2012 en el estadio Universitario.

Santos, dirigido por Benjamín Galindo, es favorito para llegar a la final tras terminar en la cima, ganar 11 cotejos en el torneo regular y ser la mejor ofensiva del campeonato con 33 goles.

El once santista además cuenta con tres de los mejores goleadores del Clausura 2012: Oribe Peralta (nueve), el colombiano Carlos Quintero (seis), el estadounidense Hérculez Gómez (cinco) y el ecuatoriano Christian Suárez.

Hay un ingrediente extra en estos juegos con la gente de Monterrey, el sabor amargo de no haber salido campeón y nuevamente con eso, así que será muy lindo en estas instancias , dijo el volante argentino Daniel Ludueña.

Santos perdió el mes pasado ante Monterrey la final de la Liga de Campeones de la Concacaf y en diciembre pasado la final del Apertura 2011 ante Tigres por 4-1 global.

El ganador del duelo Santos Laguna-Tigres peleará por el título con el vencedor de la semifinal que disputan Monterrey y América.

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