Javier Hernández abandonó la cancha del Estadio Corona relajado, con una sonrisa en el rostro, dando pasos lentos mientras respiraba profundamente y reflejaba tranquilidad en su mirada. El Chicharito se reencontró consigo mismo en el juego ante El Salvador, en el que México se impuso 2-0, resultado que lo puso en el hexagonal con marca perfecta. Estados Unidos, Jamaica, Costa Rica, Panamá y Honduras serán sus rivales.

Nada tuvo que ver la imagen del final, con un Hernández relajado, sonriente, tranquilo, con la de El Chícharo al minuto 60, momento en el que se preparaba para ingresar de cambio por Aldo de Nigris. Javier lucía tenso, ansioso, y no dejaba de mover las piernas a unos pasos de la cancha, junto al cuarto silbante que lo miraba atento, quizás contagiado de la ansiedad del delantero de Manchester United que llegaba de un partido para el olvido ante Guyana.

Los primeros minutos del atacante en la cancha no fueron sencillos, pelotas mal entregadas y piques a destiempo aumentaban su ansiedad y comenzaban a endurecerle el rostro. Pero El Chicharito respiró hondo, entró al ritmo en el que jugaban sus compañeros y comenzó a disfrutar el partido.

Ya con la ventaja en el marcador, luego del gol de Oribe Peralta, Javier se mostró más suelto, seguro. Comenzó a botarse de su posición, apareció por derecha, tuvo contacto con la pelota y entendimiento con sus compañeros, hasta se permitió sonreír, como presagiando una mejor noche que la del viernes, en la que erró hasta un penal.

Si bien ya cumplía una buena actuación que le permitía ser un jugador peligroso y que lucía con confianza, Hernández cerró de gran forma su noche al minuto 85, adelantándose a su marcador e impactando de primera intención un servicio de Elías Hernández.

Apenas chocó la pelota con las redes, el delantero hizo un pique detrás de la portería, festejó sonriente, jalando aire una y otra vez.

Al final, Javier Hernández y José Manuel de la Torre se fueron al vestuario cada uno por su lado, en plena calma, con una sonrisa, certeros de que la tempestad para el delantero había terminado y de que El Tri avanzó al hexagonal de manera perfecta.

Dos goleadas para certificar boletos ?al hexagonal

La especulación quedó a un lado luego del triunfo de Estados Unidos 3-1 sobre Guatemala, y así, lograr el pase al hexagonal final de la Concacaf.

Los chapines se adelantaron en el marcador con gol de Carlos Ruiz; sin embargo, Bocanegra y Dempsey abrieron la puerta para la calificación de Jamaica.

Los caribeños salieron con el objetivo de ganar y esperando que no se diera el empate entre norteamericanos y guatemaltecos que les otorgaría la calificación. Los reggae boyz aprovecharon enfrentar en casa al rival más débil del grupo, Antigua y Barbuda, para ganar 4-1 y acceder a la fase final de calificación por mejor diferencia de goles.

Tras un inicio incierto en la eliminatoria, Costa Rica avanzó al hexagonal luego de golear 7-0 a Guyana. Desde los primeros minutos, los ticos construyeron el triunfo ante la afición que asistió al Estadio Nacional y llegaron a la segunda posición del Grupo B en la eliminatoria de Concacaf.

Panamá realizó lo justo para avanzar, el empate lo ponía en la última fase para calificar a Brasil 2014 y el gol de Nelson Barahona le otorgó por segunda ocasión la oportunidad de pelear por el Mundial. Alberto Gómez había adelantado a los cubanos.

Honduras no dejó dudas y derrumbó las esperanzas canadienses al golearlos 8-1 en San Pedro Sula. Jerry Bengtson y Carlo Costly contribuyeron con tres goles, cada uno, mientras Mario Martínez anotó dos más para sellar su pase al hexagonal de Concacaf.