Morelia.- Julio Gómez cerró la pinza tras una escapada de Giovani Casillas por izquierda, remató a las redes e hizo explotar al Morelos en un dramático final de partido que México terminó ganando 2-1 a una violenta Selección del Congo.

México le cumplió a l afición de Morelia. En ésta ocasión los tricolores Sub 17 guardaron los nervios en el vestuario, y a pesar de su corta edad dejaron claro que pueden generar la misma pasión que el representativo mayor que se encuentra en Estados Unidos. El equipo de Raúl Gutiérrez amarró su calificación a octavos de final, y está a un paso de quedarse con el primer lugar del sector.

El mérito de los juveniles mexicanos fue mayúsculo, por que tuvieron enfrente a 11 futbolistas que aun antes de iniciar la batalla ya les habían ganado el partido en la parte física, y que desde el primer minuto salieron a ablandar a sus adversarios, a ensuciar el partido, sin importar las consecuencias que ellos mismos terminaron sufriendo. Justo en ese renglón los del Potro Gutiérrez se ganaron las palmas.

Los 11 elementos, que ayer vistieron de negro, sacaron la personalidad, aguantaron las patadas y nunca se engancharon. Lejos de ello, se asentaron en la cancha, encontraron la forma de ganarles las espaldas a sus defensores, y tras varios minutos encontraron recompensa a su esfuerzo.

A cinco minutos del descanso, Francisco Flores ganó una pelota en defensa, la cedió para Julio Gómez, éste le regresó la pared, habilitándolo hasta la línea de fondo, sitio desde el que mandó servicio al área para que Jorge Espericueta, medio de contención, definiera de gran forma entre las piernas del arquero, para finalmente salir trotando hacia la esquina, con los brazos extendidos, haciendo explotar al Morelos.

La anotación asentó a los anfitriones y puso aun más nerviosos a los africanos, que muy temprano en el complemento perdieron una pelota en la salida y terminaron derribando a unos pasos de su área a Marco Bueno, quedándose con un jugador menos por que Cisse Bassoumba, infractor, vio la tarjeta roja.

Si bien México dominaba y generó dos opciones que Marco Bueno no pudo concretar, al 73’ los visitantes aprovecharon el único despiste de los nuestros. Carlos Flores se quedó atorado en zona defensiva y dejó habilitado a Bel Epako, atacante que con calma fusiló a arquero Richard Sánchez.

Cuando parecía que se le venía la noche encima a Raúl Gutiérrez, Gildas Mpassi perdió la cabeza, se barrió con las dos piernas a Flores y se ganó la segunda expulsión para su equipo al 76’.

Para fortuna del Potro Gutiérrez, sus muchachos siguieron metidos en el partido, y en un desborde por izquierda de Giovani Casillas, encontraron la fórmula para que Julio Gñomez consiguiera el triunfo empujando a unos metros de la línea de meta la pelota, para darle el pase a la siguiente ronda a México, combinado que tiene todo en sus manos para quedarse con el primer sitio del Grupo en Monterrey ante Holanda, y hacer maletas para viajar a Pachuca, donde disputaría los octavos de final.