A la par que las grandes compañías de indumentaria deportiva cierran sus tiendas en Europa, América y Australia para resguardar a su personal del contagio por coronavirus, los puntos de venta en Asia regresan, poco a poco, a operar con normalidad luego de pérdidas millonarias por el paro de actividades.

Financial Times reportó que en un punto de venta de la marca de ropa deportiva Under Armour en un centro comercial en Beijing, un empleado dijo que las ventas de ropa y calzado para la primera mitad de marzo totalizaron 5,637 dólares, aproximadamente lo que normalmente esperaría vender en un solo sábado o domingo. El pronóstico inicial de la compañía estadounidense ante el brote del coronavirus era un impacto negativo de 50 a 60 millones de dólares en ventas durante el primer trimestre de año en la región de Asia-Pacífico.

El comercio deportivo en el gigante de Asia representa, por ejemplo, 23% del comercio de Adidas y 19% de su capacidad de fabricación. Tras la cuarentena impuesta en el país por la entonces epidemia, la firma alemana perdía 100 millones de dólares en ingresos semanalmente, según su CEO Kasper Rorsted. Tras el cierre de tiendas y el bajo tráfico en China, la empresa espera ingresos de hasta 1,130,000 millones de dólares menos en la región.

Durante la cuarentena impuesta ante las regulaciones gubernamentales, a la industria del deporte se unieron las firmas locales Anta (una de las gigantes de China, que es patrocinadora del basquetbolista de la NBA Klay Thompson) y 361 Degrees, a quienes el brote del coronavirus impactaría de la misma manera durante el primer trimestre de esta año. Desde el inicio del brote, Anta suspendió sus fábricas internas, estableció arreglos de trabajo desde el hogar para todos los empleados y continuó llevando a cabo algunas de sus operaciones en línea. Si bien aún se desconoce el impacto en sus resultados del primer semestre, esperan recuperarse en la segunda mitad del año. La compañía 361 Degrees habría tomado las mismas medidas para reanudar operaciones el 10 de febrero.

Li-Ning es otra de las grandes empresas con base en China, cuya marca se ha extendido en puntos de venta y a manera de patrocinio a lo largo del globo. En México tiene presencia en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), donde aporta con uniformes y artículos para los jugadores, además de vestir a la delegación mexicana de acuerdo con un contrato con el Comité Olímpico Mexicano hasta el 2021.

Al cuestionar al director de mercadotecnia de la LNBP, Ricardo Buenrostro, sobre si el patrocinio se verá afectado, el directivo indicó a El Economista que hasta el momento no se ha tenido contacto con los representantes de la marca, “todo marcha normal, no hemos tenido llamadas con ellos, pero todos siempre optimistas sobre que todo se mejore y que todo vaya bien”.

Las plataformas online se vuelven, por el momento, una de las fuertes aliadas para la industria. El CEO de Adidas indicó que esta situación forzará a una transformación más rápida a un entorno más digital, mientras que la asiática Anta indicó que “ha logrado cierto éxito en el fortalecimiento de las ventas” en línea.

Según un análisis de la plataforma de inteligencia digital Quantum Metric, las tiendas minoristas con canal de compra física y en línea en Estados Unidos aumentaron en 52% sus ventas digitales entre el 27 de enero y 23 de febrero asociadas a los efectos de la crisis sanitaria, pero no proyectaron un aumento significativo para el trimestre debido al cierre por bajo tráfico de compras.

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