Esta semana se realizan los últimos cuatro partidos de la primera ronda de octavos de final de la Champions League y las casas de apuestas saben que las fases definitorias del torneo les dejarán ingresos millonarios.

Tan sólo por el deporte se perciben 200,000 millones de dólares anuales, según el informe del 2012 de la consultora internacional GBGC, especialista de los juegos de azar.

Pero en este contexto, hay encuentros que despuntan más sus ingresos que otros, pues aparte de los clubes que marchan como favoritos también los equipos con menos posibilidades de ganar atraen a los apostadores, según el doctor argentino Hugo Marietan, escritor del libro Curso sobre psicopatía, en el que habla acerca del impulso irreprimible de apostar: la ludopatía.

El especialista incluyó a El Economista en la mente de los amantes del azar para entender qué encuentros incitarán más a sus instintos y para ello comenzó explicando la atracción que los apostadores encuentran en los juegos deportivos y no en otros como la ruleta o el póquer: En los deportes el ludópata combina su adicción al juego con su pasión por el futbol, lo que les da un plus .

Apuestan por el más débil

Sin embargo, aunque se podría asegurar que cualquier persona apostaría para ganar y por tanto en encuentros en los que un club ya se perfila como ganador, Marietan afirmó que para los que padecen este tipo de trastorno son más atractivos los choques disparejos. Tal como el que protagonizarán el día hoy el ruso CSKA contra Real Madrid, o el de mañana entre FC Basel de Suiza y el Bayern Múnich.

En este último, por ejemplo, el ludópata apostaría por Basel, aunque tenga menos posibilidades de ganar, ya que nunca ha adquirido un título de la Champions a diferencia del club italiano que suma cuatro copas de esta competencia.

Aquí el riesgo es más grande y por lo tanto la expectación es más excitante que apostar por lo seguro. Hay una formación de tensión interior generada por la adrenalina que en el ludópata produce placer, mientras que en la mayoría de las personas produce inquietud y una ansiedad displacentera , asegura el especialista.

Así, para todos aquellos que gustan de los juegos de azar, apostar por encuentros como el de Nápoles italiano contra Chelsea inglés, o el francés Marsella contra Inter de Milán pierden atracción, ya que aquí lo único que los incitaría a apostar sería su empatía por alguno de los dos clubes.

Para finalizar, el especialista explicó que Internet incrementó la facilidad que existe para apostar , por lo que no debería de sorprender que las apuestas vía on line hayan aumentado mundialmente con respecto al año pasado 5.6 por ciento .

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