León bajó de su nube a los jugadores de Tijuana que habían quedado como líderes del Apertura 2016, luego que en el estadio Nou Camp cayeron 3-0 en el partido de ida de los cuartos de final.

Los dirigidos por el entrenador Miguel Herrera abandonaron la cancha molestos y con rostros de incredulidad ante el resultado del partido.

El panorama de la vuelta en el estadio Caliente del próximo sábado no es alentador. Los Xolos están obligados a ganar 3-0 para no quedar eliminados. Con la victoria de León hiló su octavo undécimo compromiso sin perder y goleó a los de La Frontera en un partido en el que pudieron abultar el marcador.

El Piojo Herrera dejó su área técnica y vivió lapsos de frustración con constantes reclamos al silbante. A unos pasos de él, Javier Torrente, entrenador de los locales, dejó ver su alegría, con los ojos desorbitados, esbozando una sonrisa que ya apunta a las semifinales.

A los cuatro minutos, Mauro Boselli amenazó la portería de Xolos con un remate que fue despejado por Michael Orozco, después al minuto 11 encontró su oportunidad y con un remate de cabeza anotó el primer gol.

La anotación de Boselli, el mejor romperredes del cuadro del Bajío, fue el undécimo de la temporada. El segundo pecado de Xolos se presentó al 17, cuando en el cobro de un tiro de esquina Tijuana permitió dos cabezazos dentro de su área. El primero de Diego Novaretti, quien recentró para encontrar a Fernando Navarro, futbolista más pequeño sobre la cancha que anticipó a Federico Vilar para poner el segundo en el marcador. Para el segundo lapso las cosas no cambiaron, León siguió dominando la pelota y los tiempos del partido, mientras que su rival jamás pudo quitarle el control a los de casa, situación que aumentaba el nivel de las rabietas de Herrera, quien reclamaba todo lo que podía al cuarto árbitro, en una manera de desahogar su molestia.

El tercer tanto de la noche lo consiguió Germán Cano, en una nueva acción en la que la zaga de Tijuana volvió a fallar. En el cobro de una pelota parada la pelota viajó al menos 40 metros para finalmente ser conectada por el atacante que a un par de metros de la línea de meta aprovechó el despiste de sus marcadores para darle tono de goleada al marcador.

A pesar de que tras este último tanto había media hora por delante, el líder fue incapaz de descontar y tendrá que ir al Caliente a buscar un acto heroico.

Mientras tanto las caras largas serán un común denominador en su regreso a la Frontera. (Con información de Carlos Herrera)