Las fallas de León y la gran actuación de Javier Quiñónez evitaron la victoria del equipo mexicano y su paso perfecto en Copa Libertadores. En los minutos finales, Rafael Márquez y Franco Arizala no pudieron vencer al portero boliviano y el partido culminó con empate a un gol ante Bolivar, que deja al equipo de Gustavo Matosas como líder del grupo siete, aunque con el mal sabor de boca de haber dejado el triunfo.

Apenas a los tres minutos Mauro Boselli marcó el primer gol del partido con un potente disparo de larga distancia que no pudo detener Quiñónez. El gol hacía suponer un buen panorama para el equipo mexicano; sin embargo, la falta de control de la pelota, debido al estado de la cancha, y la velocidad con la que viaja el balón en la altura de La Paz, impidió que La Fiera dominara el partido y terminara con una efectividad de pases acertados de 74 por ciento.

Las imprecisiones en los pases y, por consecuencia, el cambio de dueño del balón propiciaron un partido dinámico, con pases largos a profundidad y errores en la salida de cada uno de los equipos.

Boselli falló dos ocasiones frente al portero boliviano y Montes fue detenido con faltas, cuatro en todo el partido, cortando la vocación ofensiva de León. Las fallas del equipo mexicano y la poca trascendencia de Carlos Peña al ataque provocaron que los locales pronto encontraran en los disparos de larga distancia la forma de ofender la portería de William Yarbrough.

Un centro de Juan Miguel Callejón desde la banda izquierda se incrustó en la meta de León, al minuto 66, sin que nadie tocara el balón. La habilidad de Arizala nuevamente le dio oportunidad a La Fiera para adelantarse en el marcador, provocando un penalti, pero el capitán del equipo falló el disparo desde los once pasos.

El delantero colombiano pudo darle la victoria a Esmeraldas, pero estrelló su disparó en Romel Quiñónez, que salió como héroe del partido al evitar la derrota de su equipo. Hasta el momento León se coloca líder del grupo siete ,con cuatro unidades.