La cadena de televisión Al Jazeera documentó que el quarterback de Denver, Peyton Manning, usó hormonas de crecimiento dopaje que tiene su repercusión a largo plazo en el 2011. La acusación fue calificada por el jugador de 39 años como una basura y posiblemente jugará su último partido el próximo 7 de febrero, en el Super Bowl 50. La NFL, desde hace varias semanas, realiza una investigación sobre el uso de una sustancia prohibida del mariscal de los Broncos.

El documento Policy on Performance-Enhancing Substances de la NFL y la Asociación de Jugadores indica que, en caso de detectar uso, posesión, adquisición, venta o distribución de hormonas de crecimiento, estimulantes, esteroides, el castigo va desde dos y hasta seis partidos de fase regular y/o playoffs sin goce de sueldo o la conclusión de la relación con la franquicia. La sanciones van de acuerdo con tres clasificaciones que realizan.

En caso de que el jugador reincida o manipule, sustituya, diluya o adultere una muestra, se le inhabilitará por 10 duelos sin sueldo y en caso de incurrir en una tercera violación a la política antidopaje, al atleta se le separará por dos temporadas del equipo y no tendrá posibilidad de apelar sanción antes de reintegrarse a la franquicia debe pasar el control antidopaje.

Los jugadores que sean inhabilitados no podrán ser seleccionados para un Pro Bowl ni serán candidato a recibir ningún tipo de reconocimiento que otorgue la liga o la Asociación de Jugadores.

En caso de que se detecte la falta durante la pretemporada, el atleta podrá seguir jugando y la sanción será efectiva en la fase regular. La política no sólo aplica a los jugadores, también incluye al resto del personal que pertenece a la franquicia.

Los análisis para detectar la hormona de crecimiento se autorizaron en la NFL en agosto del 2011, lo anterior quedó estipulado en el contrato colectivo de trabajo con vigencia de una década. En ese momento, fue la primera liga en realizar ese tipo pruebas y la selección sería aleatoria.

En el caso de Peyton Manning, Al Jazeera informó que se suministró hormona de crecimiento en una clínica antienvejecimiento con sede en Indiana (2011), cuando él se recuperaba de una cirugía en el cuello, el quarterback pertenecía a los Colts. Eso ocurrió los primeros días de septiembre, apenas unas semanas después de la política antidopaje que dictó la NFL, pero que se llegó a aplicar hasta tres años después.

La Asociación de Jugadores debía estar de acuerdo con la metodología del estudio y las apelaciones. Si estamos de acuerdo, será legítima. De lo contrario, tendremos que evaluar otra , comentó el que en ese momento era cornerback de los Jaguars, Rashean Mathis. Las pruebas comenzaron a realizase en octubre del 2014 y se anunció que cada semana, durante la temporada regular, se evaluaría a cinco jugadores y el análisis no se realizaría en día de competición.

La Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por su sigla en inglés) explica que la hormona de crecimiento es empleada por los atletas como un agente dopante para mejorar el rendimiento en el largo plazo y añade que la diferencia con los estimulantes es que éstos tienen un efecto inmediato

El documental que lleva por nombre El lado oscuro, difundido por la televisora Al Jazeera a finales del 2015, indica que varios atletas se suministraron sustancias ilegales para mejorar su rendimiento.

Hasta el momento, la NFL no ha informado sobre algún caso positivo por uso de hormona de crecimiento; mientras que en el 2013, en las Grandes Ligas se dio a conocer el caso más grave por dopaje que involucró al jugador mejor pagado en el beisbol, Alex Rodríguez, quien fue sancionado con 162 partidos y otros 12 jugadores latinoamericanos fueron inhabilitados por 50 encuentros.

El jugador de los Yankees se le señaló de usar testosterona y hormonas de crecimiento. Él apeló el castigo y para finales del 2014 aceptó ante la Agencia para el Control de Drogas de Estados Unidos que sí se había dopado después de ser contratado por la novena de New York.