Las marcas de tenis para baloncesto buscan conquistar un mercado que domina Nike desde la década de los 90. Los jugadores se han vuelto objetivos de patrocinio individual.

Puma y New Balance son las últimas compañías en apostar por un mercado que domina Nike desde la década de los 90.

Las marcas de calzado deportivo se ven atraídas por el impacto de exposición que tiene la Liga en redes sociales o el interés por vestir a alguno de los jugadores de la NBA. Hasta 13 marcas están presentes en las canchas estadounidenses.

La marca alemana Puma ejecutó una campaña de captación el pasado verano para hacerse con varios de los debutantes más prometedores, mientras que New Balance anunció el comienzo de una alianza con Kawhi Leonard, estrella de los Toronto Raptors.

Pero a Nike le pertenece gran parte de este mercado. La firma de Oregón y su filial Jordan contaban en sus filas con cerca de 75% de todos los jugadores de la Liga. Adidas, el segundo fabricante, no alcanzaba 20 por ciento. Luego se situaba Under Armour, con cerca de 5 por ciento.

El resto de los jugadores se los repartían marcas como Li-Ning, Anta Sport, Q4, Peak, Big Baller Brand y Perception, la cual ha sido fundada por el actual base de los Brooklyn Nets, Spencer Dinwiddie.

Uno de los retos para las marcas es cuando las estrellas se muestran exigentes y buscan diferenciarse.

“La contraprestación económica es importante pero no es el único factor que los jugadores tienen en cuenta a la hora de elegir una marca concreta. La capacidad que éstos puedan tener a la hora de influir en el diseño es algo que está siendo determinante en la elección. La NBA ha eliminado las restricciones de color que venían marcadas por reglamento. Incluso han surgido iniciativas por parte de diferentes jugadores que han creado su propia marca”, señala Guillermo Bermejo, director para Europa de la multinacional española de representación y marketing deportivo You First Sports.

Adidas, tras dejar de vestir a las 30 franquicias de la Liga la temporada pasada, no ha renovado a alguno de los jugadores que finalizaban contrato con la empresa y tampoco trató de fichar a rookies del draft del 2018.

New Balance, por su parte ha firmado a un jugador, Darius Bazley, que no entrará en el draft de la NBA hasta junio del 2019 y que hasta entonces, trabajará de becario en las oficinas de la compañía.

En la NBA, hasta el negocio de tenis es disputado por las marcas.