Acapulco, Guerrero.- Al nuevo supremo de Acapulco lo preceden tres tragos de bebida energética, ya es uno por cada título en la que sale avante en el Abierto Mexicano de Tenis y sólo faltan cuatro disparos decisivos. En el 2012 David Ferrer lo vuelve hacer, con vítores sublimes como ha sido desde el 2010. Aunque este tricampeonato logrado por el español David Ferrer lleva la añadidura: la supremacía absoluta en la que no cedió ni un set a lo largo de cinco partidos.

Contra Fernando Verdasco, a quien superó esta noche por 6 – 1 y 6 – 2, sólo le fueron suficiente una hora con 10 minutos de su tiempo, de sus ejecuciones con fuerza, de esas que se acentuaron cuando podía darse por hecho que tenía derrotado a su compatriota desde el 4-2 en el segundo set, donde el punto fue a través de un ace, donde la pelota liquidó al rival, quien minutos más tarde descargaba su impotencia contra algún aficionado, seguido de la recriminación de los demás asistentes con silbidos.

Verdasco fue incapaz de evitar que Ferrer llegara a la quinta unidad. El denominado por la opinión pública como Rey David llegaba a todas las pelotas, de este a oeste y a cada esquina, mientras Fernando emitía lo último, más desesperación que capacidad física y mental para pensar en un regreso.

Con el sexto punto, el nacido en Javea emitió el grito de satisfacción, emoción que le hace ampliar su historial de éxito en arcilla mexicana gracias al cheque que se hace acreedor por 277,915 dólares, con lo que ya suma 747,315 dólares en su paso por el Abierto Mexicano de Tenis, donde además deja su marca en 17 triunfos y tres derrotas.