Los entrenadores mexicanos de la Liga Nacional de Basquetbol Profesional (LNBP) podrían catalogarse como la aguja en el pajar, es decir, de los 17 equipos con los que cuenta el circuito de baloncesto sólo cuatro son mexicanos, las otras 13 nacionalidades se reparten los banquillos entre españoles, argentinos y puertorriqueños; estos últimos dominan la competencia mexicana con siete plazas.

Tal es el caso del boricua Carlos González, coach de Libertadores de Querétaro, quien desde hace cinco años se convirtió en entrenador en jefe, primero de Metros de Santiago, equipo de República Dominicana, y posteriormente con Piratas de Quebradillas y Santeros de Aguadas, ambos equipos de la liga puertorriqueña; en los tres casos González logró coronarse.

En entrevista para El Economista, el entrenador puertorriqueño expresó que pese a que las ofertas económicas recibidas en México no mejoran las que pueda tener en el extranjero, busca en nuestro país continuar con su formación al poder medirse entre la diversidad de entrenadores con los que cuenta la liga mexicana, donde por ahora su primer reto es llevar a Libertadores a sus primeros playoffs.

—¿Por qué venir a México y dejar el éxito que habías logrado en Puerto Rico?

“Uno como entrenador siempre quiere un reto alto, tomé la decisión de venir a una franquicia que no ha tenido éxito y quisiera ser parte de esa clasificación, poniendo un reto mayor y eso me llama la atención, esos retos, así que vine aquí buscando eso”.

—¿Qué representa la LNBP para la formación de un entrenador extranjero?

“Por la estructura que tiene, el itinerario te permite practicar más, te da más tiempo para prepararte, te da más tiempo para estudiar al rival, para trabajar a tu propio equipo,entonces tú tienes que seguir desarrollándote como entrenador; además de que el estilo del juego, que utilizan otros equipos debido a sus entrenadores extranjeros, los que no son boricuas, que son españoles, es de un estilo diferente al que jugamos en Puerto Rico y es una filosofía diferente que te ayuda a prepararte de otra manera, a ver situaciones diferentes a lo que uno está acostumbrado y con esa experiencia, uno mejora.”

—¿Cómo visualiza latinoamérica a la LNBP?

“Se habla de que la liga número uno de latinoamérica es Argentina, soy puertorriqueño, no voy a decir que la mía está debajo, pero México ha hecho un gran avance en la liga. En Puerto Rico tenemos una muy buena, Argentina también tiene una liga bien sólida y Brasil, esas son las cuatro mejores ligas de Latinoamérica; los demás países tienen un nivel un poquito más bajo, son de menos capacidad económica pero están bien estructuradas y el nivel competitivo es un poco menor pero se está jugando muy buen basquetbol.

—¿La LNBP es una plataforma para jugar en el extranjero?

“En Puerto Rico los miramos como refuerzos. Siempre estamos observando a los jugadores que son destacados aquí, porque en el tiempo que termina esta liga los jugadores están disponibles para ir a Puerto Rico; ésta y Australia son las principales plataformas para nosotros. De la liga hacia afuera creo que hay bastantes jugadores que han ido a Europa: Alex Pérez, Paul Stoll, Jorge Gutiérrez; un sin número de jugadores, pero para mí, la selección es la principal plataforma de cada país, esa es la que más posición te da”.

—¿Cómo encuentras el nivel de formación de los basquetbolistas nativos mexicanos?

“Entiendo que no son tantos los que hay. Si empezamos a sacar jugadores mexicanos por equipo que sean de aportación, no hay tantos. Al haber tanto pocho no obliga a nadie a trabajar con jugador nativo y es más fácil con uno que ya está hecho, que ya viene más o menos con la misma edad, puedes jugar con otras características; entonces, eso es uno de los principales problemas de la liga con los jugadores nativos.”

Por el momento la falta de experiencia de algunos jugadores, así como las lesiones que acarrea la plantilla, le han cobrado factura a Libertadores de Querétaro que se ubica en la séptima posición de la división oeste.

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