El día de mañana, cuando Miguel Herrera, entrenador de Tijuana, líder del torneo, y Ricardo La Volpe, técnico de América, estrechen sus manos en la cancha del Azteca, previo al duelo entre Águilas y Xolos, comenzará una férrea lucha comandada desde las áreas técnicas. El Piojo apelará al buen vestidor que ha creado, acompañado de una buena preparación táctica, su maestro echará mano de las fuertes exigencias a las que somete a sus pupilos.

Desde que Herrera debutó como entrenador con Atlante (2002), muchos de sus dirigidos han destacado que parte del éxito que ha tenido es que hace un gran ambiente, un muy buen vestidor que al final del día te compromete , asegura para El Economista Paulo Serafín, exdefensor que estuvo bajo las órdenes del hoy estratega de Xolos tanto con los Potros como en Monterrey.

Serafín, quien tras retirarse dirigió a la Sub-17 de América y ahora se hace cargo de la Sub-15 de Monarcas, brindó un panorama más amplio sobre lo que sucede en los vestuarios que comanda el Piojo. Trata de ser lo más justo que puede, él no se mete en la vida personal del jugador, tiene claro que el puesto se gana o se pierde dentro de la cancha, entonces eso te va comprometiendo , reveló Paulo, quien recordó que cuando ambos coincidieron en Rayados se acostumbraba en época de verano, tras el entrenamiento, hacer un asado, con alberca incluida.

Ese tipo de acciones le permitieron controlar a Herrera a Humberto Suazo, quien tuvo discrepancias con más de un entrenador en su carrera, o bien a Guillermo Franco, o ya en América a Christian Chucho Benítez, todos ellos campeones de goleo bajo su dirección.

La Volpe cuida cada detalle

Del otro lado de la moneda está Ricardo La Volpe, experimentado director técnico al que no le preocupa la atmósfera que tanto cuida su alumno. Él, asegura quien ha sido dirigido por el Bigotón, es exigente y enérgico.

Nos pide que seamos inteligentes, intensos, que sepamos jugar con el balón, que tengamos un buen trato y eso al final de cuentas se agradece , reveló José Antonio Rodríguez, portero de Guadalajara, club que dirigió el argentino de manera efímera en el 2014. Tras aceptar que Ricardo exige de manera intensa que se cumpla de buena manera en los entrenamientos lo que él pide, Toño aplaudió que gracias a ese estilo de dirigir, cuidando cada detalle se puede pulir cada movimiento y encaminarse hacia el estilo que al estratega le llena.