Montevideo en la década de los ochenta. Guillermo Jorge Almada se iniciaba como jugador en el club Defensor Sporting, una etapa que tiene como referencia en la definición de su carácter exigente y perfeccionista, nada de eso le inculcó su madre María Elisa o su padre Jorge. 

La formación como jugador en el futbol uruguayo y sus aprendizajes en Chile, Colombia y Guatemala forjaron en él la pasión por este deporte, que en definición significa dedicarle actualmente, como entrenador de Santos Laguna “hasta 24 horas al día”.

Venía de dirigir al Barcelona SC Guayaquil de Ecuador cuando en el 2019 el proyecto de Orlegi Sports lo reclutó, un modelo que se define por generar procesos, estructura e infraestructura. Almada ya dirigía con el ADN formativo, anteponiendo el trato directo, humano y con el principio de no generar dudas entre los jugadores.

En la temporada regular del Guardianes 2021 le dio minutos a 9 canteranos, una decisión que además de ser un objetivo del modelo (de contar con el 33% de representación del trabajo de fuerzas básicas en el primer equipo) es una convicción en su labor como entrenador, un camino que ha forjado durante 12 años.

“Es un trabajo que conlleva hasta 24 horas, porque uno se acuesta o se desvela solucionando problemas o gestionando cosas importantes. En Santos hay una estructura que nos ayuda mucho en eso. Siempre me fijo en el aspecto disciplinario, dar pautas bien marcadas y que nadie se salga de ellas, tengo un grupo muy joven pero maduro en la toma de decisiones. No me gusta descuidar ningún detalle y la tecnología nos orienta a mejorar”, cuenta a El Economista, Guillermo Almada previo al partido de cuartos de final en el que buscan abrir camino para llegar el séptimo título de liga.

La plantilla actual de Santos es la más joven de la Liga MX con 24 años en promedio, con ellos, la preparación física es una parte de lo que Almada trabaja en la formación integral, siendo el aspecto mental un 50% o más de la inversión que debe hacerse en un jugador.

“Al jugador hay que hacerlo crecer como persona, futbolista, que haya convivencia entre compañeros, me interesa interactuar con ellos desde lo futbolístico y mejorar su mentalización y alimentación, esto último comprende más fortaleza que en el futbol de antes. Si Lionel Messi, el mejor jugador del mundo cambió de nutricionista porque quiere una mejor alimentación imagina que no podemos descuidar. No sabemos en cual de todas esas cosas puede estar la diferencia”.

No ocultar la verdad, ni mentir a los jugadores es un principio para el entrenador uruguayo, y lo señala cuando recuerda la frase: “Priorizar nosotros antes que yo”. La aprendió de una lectura, una actividad que gusta hacer tanto como escuchar música en tiempos libres, pues subraya que dedica más concentración al estudio de partidos, entrenamientos.

”A veces me encierro en la oficina, miro el reloj y cuatro horas pueden pasar. A mí me parecen como 15 minutos, se me va el tiempo rápido”.

Almada es afín a las lecturas con sello histórico. Ha leído La historia secreta de Gardel “que para nosotros en Uruguay es una historia muy famosa”, la historia de Nelson Mandela que me atrapó en todo lo que le tocó vivir y no tuvo rencor al salir de prisión” o el Diario de Ana Frank.

“Historias que me atrapan, los he leído y quiero terminar el libro rápidamente”.

marisol.rojas@eleconomista.mx