El ciclo de Gerardo Martino en la Selección Paraguaya, entre el 2006 y  el 2011, fue el más brillante para un entrenador del representativo en los últimos 30 años. Durante su gestión llevó al equipo hasta los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica 2010 (el mejor resultado en la historia del plantel) y un año después los lideró hasta la final de la Copa América Argentina 2011, que perdieron con Uruguay.

Sin embargo, los resultados no sólo fueron los que enaltecieron a Martino en Paraguay.

“Se volvió un padre para muchos de los jugadores”, opina Santiago Riquelme, periodista del portal paraguayo D10.

“Tenía dos cualidades principales: la primera era que tenía una empatía natural para ganarse la confianza de los futbolistas. La segunda es que era un tipo tan inteligente y estudioso que logró que los futbolistas jugaran a un nivel mayor del que tenían”.

La forma en que Martino se gana la confianza de los jugadores empieza mediante el diálogo. Realiza charlas individuales con varios de ellos en las que les pregunta aspectos de futbol, pero especialmente de cómo se sienten en la ciudad en la que viven o cómo se encuentra su entorno familiar.

Pero ¿cómo resuelve los problemas con los jugadores? Riquelme recuerda una anécdota cuando dirigía a la Selección Paraguaya.

“La relación con Nelson Haedo Valdéz —uno de los atacantes más importantes de aquella selección— no empezó bien e incluso el jugador salió muy molesto con Martino después de que lo sustituyó en un partido. Después del juego, el Tata se encerró con él en el vestidor y hablaron varios minutos sin que nadie los interrumpiera. Al final, Valdéz salió más tranquilo y desde ese entonces mejoró su relación a tal grado que lo consideró un padre”.

La palabra es una de las mejores armas de Martino, pero no la única con la que logra convencer a sus futbolistas y al resto del equipo con el que trabaja.

Vanesa Valenti —coautora de El Tata, la biografía de Martino— dice que otra de las cualidades del entrenador es la humildad con la que se maneja. Sostiene que no permanece mucho tiempo en hoteles o propiedades de lujo y que incluso cuando dirigió a Newell’s Old Boys y la Selección Argentina residió en la casa de sus padres —ubicada en un barrio de clase media en Rosario—, donde nació y creció.

“Cuando entrenó al Barcelona vivía en la casa de una de sus hijas, que estudiaba en la ciudad. Martino es un tipo terrenal, sencillo y que eso le ayuda a ganarse la confianza de todo con el que trabaja. Desde la estrella del equipo, pasando por los federativos hasta con los cocineros”.

Valenti señala que la sencillez de Martino también la percibió cuando no quiso participar en la elaboración de la biografía porque consideró que un libro que contara su vida era darle mucha importancia a su persona.

“Sin embargo, nos invitó a cenar cuando terminamos el libro. Sentí que fue en agradecimiento por lo que habíamos hecho”, menciona la también periodista.

La sencillez y buena comunicación que logra con los futbolistas le permite que su idea futbolística sea más sencilla de asimilar, como fue en el caso de la Selección Paraguaya.

“Ese equipo no sólo jugaba bien, también se mataba presionando al equipo rival en su zona defensiva y jugaba muy bien al ataque. Esa combinación de factores, sumado a su forma de ser, hizo que futbolistas, federativos, periodistas y aficionados lo consideren unánimemente el mejor entrenador que ha tenido Paraguay en los últimos 30 años”, agrega Riquelme.

Estas cualidades también facilitaron que Martino se ganara el respeto de la mayoría de sus dirigidos, de acuerdo con Valenti. La coautora de la biografía recuerda que cuando trabajaba en la obra debió de entrevistar a varios futbolistas que dirigió, pero que todos ponían una condición antes de hablar.

“Me decían que primero debían de consultárselo al Tata. Daba la impresión de que no querían que él se enojara con ellos, aunque todas las cosas que me comentaron fueron positivas. Sin embargo, eso demuestra el grado de respeto que le tenían, incluso cuando a varios de ellos ya no los dirigía”.

La sencillez y el diálogo de Martino serán puestos a prueba con los jugadores del Tricolor, en la que varias de sus estrellas se han ausentado de algunas convocatorias. Las concentraciones y entrenamientos serán claves para que la fórmula del entrenador rosarino funcione.