Los 16 clubes de la Liga de Ascenso tuvieron 15 días para recabar documentación sobre estados financieros de tres años de operación, pago de impuestos a las autoridades fiscales durante el mismo periodo, detalles sobre la estructura corporativa de los dueños de las franquicias así como la procedencia de los recursos. También, una acta certificada donde el club no tenga controversias fiscales, laborales o civiles, un estudio socioeconómico, de factibilidad y viabilidad económica donde se respalde que la ciudad sede del club cuenta con infraestructura suficiente para ser sede de un equipo de Primera División.

Y por último, tuvieron que pagar 212,000 pesos para que una consultoría internacional auditara la información de los equipos que aspiraban al ascenso a Primera División. A ese procedimiento los dueños de los clubes de la Liga MX le llamaron Fair Play Financiero.

“Es momento de conocer a los dueños y de que se revise la inversión de la gente que entra al futbol (...) la única forma de hacer eso es conocer de dónde viene el dinero y acreditar a los dueños de los equipos de Liga de Ascenso, de dónde viene el capital, de qué tamaño es el capital y las empresas para que puedan operar un equipo de futbol”, dice José Luis Higuera, CEO de Grupo Omnilife-Chivas.

Hace siete años, en Nyon, Suiza, el tecnócrata más importante en la UEFA desarrolló 10 reglas para “mejorar la salud financiera de los clubes”.

El creador del concepto fue un abogado calvo suizo, que cinco años más tarde se convirtió, casi por azar, en presidente de la FIFA: Gianni Infantino.

El concepto de la Liga MX sobre Juego Limpio Financiero dista del objetivo original que concibió Infantino. Para entonces, se pretendía que los clubes no arrastraran deudas con clubes, jugadores, autoridades fiscales; que mantuvieran un equilibrio financiero, que no gastaran más de lo que ingresaban; que redujeran pasivos y se comprometieran a pagar sus obligaciones. Se vigilaría el doping financiero, es decir, que los dueños no realizaran grandes inversiones porque crearía inflación en la operación del futbol.

Algo que no ha ocurrido en el torneo mexicano, por ejemplo:

1. Cada verano aparece un club que tiene adeudos (Puebla, Chiapas o incluso Chivas).

2. La inflación en fichajes es recurrente, como se documentó en este diario, Monterrey pagó por Pizarro casi 17 millones de dólares cuando su carta se cotiza en menos de 7. Ningún club europeo pagaría lo que destinaron los Rayados.

3. Diferentes medios nacionales documentaron que Chivas tenía una deuda con el SAT de casi 800 millones de pesos.

Según Decio de María, expresidente de la Femexfut, el futbol en nuestro país es de empresas privadas y son ellas las que deben generar sus propios recursos.

“Hay situaciones donde gobiernos han invertido a equipos y eso no es Fair Play, porque hay otros que no tienen esa posibilidad”.

Bajo la denominación europea de Fair Play Financiero, clubes como Guadalajara, Puebla, Veracruz, Tijuana (adeudo a jugadores); Tigres, América y Monterrey (doping financiero) y Pumas, Querétaro, Cruz Azul y Santos (litigios judiciales) no recibirían la licencia de clubes de la UEFA, es decir, incumplirían el Juego Limpio Financiero y se harían acreedores a multas, disminución de puntos, eliminación de torneos internacionales y hasta descenso deportivo.

Las auditorías “solamente son para clubes de la Liga de ascenso, para generar clubes sólidos que suban a la Primera División”, añade José Luis Higuera.

Francisco Suinaga, presidente de Toluca y miembro del Comité de Desarrollo Deportivo de la Liga MX, explica que la propuesta de eliminar el descenso y abrir una certificación para los clubes de la Liga de Ascenso garantiza que las plazas y los proyectos deportivos de los clubes puedan tener vida en la Liga MX y así “evitar fondeos que no van subsistir y ser transparentes”.

“Hay veces que hay que analizar temas fríos, que no son tan populares en lo mediático, pero la supervivencia de una liga y de un proyecto tiene que ver en gran medida con lo económico”, señaló el directivo.

Antes de la transparencia, la salud financiera de los clubes y el control del mercado, la Liga MX emprendió el concepto Fair Play Financiero como medida de control ante el dinero público en el futbol y como medida de protección a las inversiones de los dueños de los clubes de la Primera División, al eliminar el descenso por dos años.

Es la versión mexicana del Juego Limpio Financiero. Incluso, de los nueve equipos con derecho a ascenso y que pasaron la auditoría de la consultoría extranjera: Mineros de Zacatecas (Grupo Pachuca), Tampico Madero (Grupo Orlegi), Dorados de Sinaloa (Grupo Caliente) y Zacatepec (Grupo Omnilife-Chivas) tienen vínculos con la Primera División. Ahora, los dueños escogen quién invierte en el futbol mexicano.