El retiro de un futbolista es una cita inevitable, sin embargo, no todos los jugadores lo tienen presente ni se preparan para lo que va a suceder con sus carreras una vez que dejen de practicar el deporte de manera profesional.

Apenas en el arranque del 2016, Gonzalo Pineda y Miguel Sabah anunciaron su retiro; mientras que Fernando López, quien enfrenta una pausa obligatoria en su trayectoria, trabaja con la esperanza de regresar a las canchas. Si bien cada uno tiene una historia distinta, los tres coinciden en que alejarse les causa nostalgia.

El caso más plausible es el de Gonzalo Pineda, bicampeón con Pumas en el 2004, monarca con Chivas en el 2006 y mundialista ese mismo año.

Decidí llevarme una buena imagen, tanto con la gente como a nivel de futbol. Quiero recordar mi último año en Sounders , dijo a El Economista el Gonzo, quien, a pesar de estar en buen estado físico y futbolístico, apostó por decir adiós a sus 33 años, ya con un plan laboral bien definido.

Tuve compañeros de profesión que te van educando desde que eres joven, para que entiendas lo importante que es prepararte para este momento y pensar en lo que sigue , expuso Pineda, quien en su carrera cosechó buenas relaciones con los periodistas y, gracias a ello, hoy tiene asegurado un puesto en Univisión. Más adelante, asegura, quiere ser entrenador.

Caso distinto fue el de Miguel Sabah, delantero que en su última etapa con el León inició apenas 27 compromisos de 78 posibles, alejándose de la figura que algún día fue.

Él coincide con Pineda sobre lo duro que es alejarse de los campos, aunque no reveló qué es lo que sigue profesionalmente. No es fácil, ya no vas a pisar una cancha de futbol; alejarte es difícil, es toda una vida, cerrar un ciclo , dijo el atacante, que aseguró que al final de su carrera le pesaba ir a entrenar y saber que no iba a ser considerado.

Pero, sin duda, el caso más duro es el de Fernando López, zaguero central, que a sus 22 años ya era campeón con Atlante (Apertura 2007) y que tres años más tarde llegaba al América para firmar el contrato más importante de su carrera.

En el 2014, siendo elemento del Necaxa, tras sufrir una lesión de tendón y ser vendidos los Hidrorayos a sus actuales dueños, no entró en planes del club y desde entonces se encuentra sin empleo.

Es algo que no te pasa por la mente, jamás me imaginé estar en una situación de ésas , aceptó el jugador de 31 años, y agregó que al ser joven y venir de una familia humilde, se piensa que siempre se va a tener actividad y a cobrar jugosos contratos.

Desgraciadamente uno comete errores, presenta falta de madurez como persona, eso fue lo que me pasó, no valorar lo importante que tenía en mi vida .

Sin una carrera que lo respalde, Fernando se recuperó del trago amargo de quedarse sin equipo y ahora entrena en el selectivo de jugadores sin contrato de la Comisión del Jugador, esperando volver a un club profesional.

No voy a dejar de luchar y de perseguir una oportunidad , sentenció el defensa, que estuvo cerca de fichar en diciembre para los Cafetaleros.