El Comité Olímpico Internacional (COI) decidió prorrogar las medidas provisionales tomadas contra Rusia en julio tras la publicación del informe McLaren sobre el dopaje de Estado en ese país.

Esta decisión fue tomada por la Comisión Ejecutiva del COI antes incluso de la publicación de la versión final prevista el viernes del informe McLaren, pedida por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y cuya primera entrega había conducido a la exclusión de numerosos deportistas rusos de los Juegos Olímpicos de Río.

La Comisión Ejecutiva del COI (...) decidió prolongar hasta nueva decisión las medidas provisionales tomadas contra Rusia , escribió el COI en un comunicado.

El 19 de julio, un día después de la publicación del primer informe McLaren, que hablaba de un dopaje de Estado ruso con la participación activa de los servicios secretos del país, el COI reunió de urgencia a su Comisión Ejecutiva.

En el informe, que fue encargado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), el jurista canadiense Richard McLaren había señalado al ministro ruso de Deportes, Vitali Mutko, y a su adjunto, Yuri Nagornykh, como puntos de apoyo de un sistema de dopaje estatal puesto en marcha por Rusia desde el 2011 y que afectaba a treinta deportes, más allá del atletismo.

El COI prohibió a Mutko que visitara en agosto los Juegos de Río, anunciando que no iba a conceder ninguna acreditación a los directivos del ministerio o a cualquier otra persona citada en el informe . Esa medida se prolonga.

Igualmente, la Comisión Ejecutiva del COI, que había mostrado una gran preocupación por el informe de investigación independiente de Richard McLaren , había precisado que su organización no concedería su apoyo a ningún encuentro o evento deportivo en Rusia .

La pasada semana, la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) decidió mantener su suspensión de Rusia para todas las competiciones internacionales de su deporte.

Esta decisión fue tomada por unanimidad por el Consejo, el órgano dirigente de la IAAF, y significa que continúan en pie las sanciones dictadas en noviembre del 2015 y luego prolongadas en marzo y junio del 2016, que ya privaron a los atletas rusos de competir en los JO.