La corona del golf en Tokio 2020 no fue ni para Hideki Matsuyama, vigente campeón del Masters y máxima figura del país anfitrión, ni para Colin Morikawa, campeón del Abierto Británico hace unas semanas. El monarca olímpico es Xander Schauffele, quien ha obtenido un oro antes de ganar un major.

“No había ganado nada en bastante tiempo. Eso me molestó a mí y a mi equipo. He estado tocando mucho la puerta. Tienes el gusto de ganar, y te lo quitan y estás un poco amargado, incluso si estás jugando muy bien al golf. Para mí, este fue un gran punto de mi carrera para tener una ventaja y rematarla. Estoy en shock”, dijo tras colgarse el oro en Tokio.

Schauffele tiene 27 años y apenas seis como golfista profesional. Su victoria en Japón significa la medalla de oro número cuatro para Estados Unidos en los Juegos Olímpicos, siendo el único país con tal cantidad, seguido de Canadá, Gran Bretaña y Corea del Sur con una cada uno.

Sin embargo, la última presea dorada que había conseguido su país fue en 1904, hace 117 años. En aquel entonces, el primer lugar fue en la categoría de golf por equipos, que comandó un grupo de 10 jugadores. Esa fue la única vez que ha habido golf por equipos en unos Juegos Olímpicos.

Schauffele dio indicios de su triunfo hasta el segundo día de actividades en Tokio, donde cerró en primer lugar con 131 golpes y 11 bajo par. Desde entonces no perdió la cima y cerró con 266 golpes en total y 18 bajo par, dejando al eslovaco Rory Sabbatini con la plata (267 y -17) y al taiwanés Pan Cheng-Tsung con el bronce (269 y -15).

Esta última presea marcó un precedente, pues nunca antes se había tenido que dar un desempate de siete hombres, que incluyó a Matsuyama, Rory McIlroy y Collin Morikawa, y que Pan, de China Taipei, ganó en el cuarto hoyo extra. Eso retrasó la ceremonia de entrega de medallas por más de una hora.

En la lucha por el oro, Schauffele necesitó un putt de dos metros para un birdie en el 17, lo que le hizo recuperar la ventaja de un golpe, pero los nervios se mantuvieron en el hoyo final, en el que finalmente anotó el par del campo para quedarse con el triunfo ante la insistente presión de Sabbatini, nacido en Sudáfrica, pero naturalizado eslovaco por su esposa.

“Se siente bien, quería este título más que ningún otro”, festejó Schauffele en compañía de su padre, Stefan, quien lo ha acompañado en todo su recorrido en el golf pues también ha sido su entrenador de swing.

Stefan Schauffele era un aspirante a olímpico de Alemania en decatlón. Durante su entrenamiento para los Juegos Olímpicos de 1988, un conductor ebrio chocó contra su vehículo, dejándolo gravemente herido y ciego del ojo izquierdo. Cuando ve a su hijo Xander golpear desde lejos, siempre es a través de un monocular.

Aunque Xander nació en San Diego, sus abuelos maternos viven en Japón, el país donde su madre se crio desde los cuatro años (nació en Taiwán). Su padre Stefan vivió dos años en el país nipón y fue socio de una empresa que requería viajes mensuales hacia allá, por lo que conoce el tráfico de Tokio.

De esta forma, Schauffele relevó al británico Justin Rose como campeón olímpico tras el regreso del golf al magno evento en Río 2016, pues sus anteriores participaciones habían sido en 1900 y en 1904.

Llegó como el quinto del ranking mundial de golf y como el segundo mejor sembrado solo detrás de su compatriota Collin Morikawa, tras las bajas de Jon Rahm, Dustin Johnson y Justin Thomas. Los otros campeones individuales de Estados Unidos en Juegos Olímpicos habían sido Charles Sands y Margarett Abott en París 1900.

Mexicanos se derrumbaron en última ronda

Los mexicanos Carlos Ortiz y Abraham Ancer, quienes hicieron su debut olímpico en Tokio 2020 entrando como los sembrados número 22 y 10, no pudieron confirmar su nivel actual y se quedaron sin medalla en el último día de actividades.

La sorpresa más grande fue la del jalisciense Ortiz, ya que había terminado las rondas 1, 2 y 3 dentro de los primeros tres puestos, en las últimas dos incluso superando a los irlandeses Rory McIlroy y Shane Lowry, campeones de majors.

Sin embargo, en el último día, su caída fue radical hasta quedar en el puesto 42 final, con 279 golpes y cinco bajo par:

“Me voy muy triste, me hubiera encantado dar otro resultado. Dejé todo lo que tenía, a veces se dan las cosas, a veces no. Me hubiera encantado conseguir una medalla, eso definitivamente hubiera puesto el golf en más atención en México”.

A la inversa, Abraham Ancer logró escalar del sitio 20 en el segundo día al 11 en el tercero, aunque para el último volvió a caer al 14, empatado con el noruego Viktor Hovland, con 272 golpes y 12 bajo par.

De esta forma, los mexicanos ni siquiera pudieron terminar como los mejores latinoamericanos del torneo masculino olímpico, ya que ese lugar fue para el colombiano Sebastián Muñoz, quien fue uno de los siete golfistas que pelearon por el bronce en un desempate inédito.

Una nueva oportunidad llegará para México a partir del 4 de agosto con la participación de las mujeres, Gaby López y María Fassi, quienes aseguraron desde días antes del inicio de la justa que irán “con todo” para ganar una medalla olímpica.

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