El estadio más moderno y nuevo de Estados Unidos recibirá el partido más importante de la Copa Oro. El Levi’s Stadium en Santa Clara, California, sólo tendrá un partido en el torneo de selecciones de la Concacaf, será el último juego, donde se decidirá al campeón de la Confederación.

El escenario costó 1,300 millones de dólares, sus instalaciones prometen a los asistentes una experiencia única, con restaurantes, zonas comerciales, suites de lujo y palcos temáticos.

Para la edición 2017 de la Copa Oro cuatro ciudades recibirán por primera ocasión partidos del torneo más importante a nivel selecciones de la Concacaf. Nashville, Cleveland, San Antonio y Santa Clara formarán parte del catálogo de 36 escenarios que han sido sede de la Copa en las últimas cinco ediciones, tan sólo la primera muestra de la capacidad de Estados Unidos para albergar competencias y donde en el horizonte se vislumbra el Mundial del 2026.

Estamos muy contentos de traer la Copa Oro a nuevos mercados en todo el país. Estas ciudades han demostrado estar listas y dispuestas a ser sede del campeonato de futbol de la región y dar la bienvenida al futbol internacional de clase mundial el próximo verano , expresó Philippe Moggio, secretario general de la Concacaf, cuando se anunció el calendario oficial del torneo.

Cuando el comisionado de la Major League Soccer, Don Garber, indicó que en Estados Unidos tenían para la organización de un Mundial 50 estadios con más de 50,000 asientos entre estadios de la NFL y universitarios , no era simple presunción. Desde el 2007 la Federación de Futbol de Estados Unidos manifestó su intención de organizar la Copa del Mundo, teniendo como principales sedes los renovados estadios de la NFL, y el creciente interés por el futbol en territorio estadounidense gracias a la expansión de la Copa Oro.

Hasta el 2007 la Copa tenía seis sedes en el Estados Unidos, pero una edición después comenzó el modelo de expansión, con 13 ciudades que albergaron juegos del torneo. Desde entonces, 22 estadios de NFL, nueve de MLS, dos recintos colegiales y tres inmuebles multiusos han servido para mostrar la capacidad organizativa de Estados Unidos en torneos de selecciones.

Tan sólo el año pasado, con la Copa América Centenario, donde recibieron 16 selecciones del continente, los organizadores escogieron 10 ciudades con estadios con más de 60,000 aficionados de capacidad y la totalidad de los escenarios se utilizan para los juegos de los equipos de futbol americano.

La Copa Oro ha servido como embajadora del futbol en Estados Unidos, además de ser el laboratorio de prueba para los organizadores sobre la creciente popularidad del balompié en el país vecino. Con los partidos también establecidos para algunos de nuestros lugares más populares en los últimos años, como Dallas, Los Ángeles y Nueva York , añadió el directivo de Concacaf.

Un logro de la expansión de sedes de la Copa Oro es el promedio de asistencia, que creció 13.7%, de la edición 2007 a la del 2015, según cifras de los reportes técnicos de la Concacaf. De los 36,859 aficionados por partido de hace 10 años, hasta la edición del 2015 la cifra media de asistencia llegó a 41,939 por juego.

De aquella última edición, con sólo seis sedes, en el 2007, The Home Depot Center, estadio de Los Angeles Galaxy, era el único estadio propiedad de un equipo de la MLS, el resto de las cinco sedes eran inmuebles de la NFL y el estadio más nuevo para el torneo tenía cinco años.

Para la actual edición tres estadios tienen cinco años o menos de haberse construido y ocho se construyeron después del 2000. Entre las sedes para la Copa Oro 2017 se encuentran los estadios más costosos de Estados Unidos, como el AT&T Stadium, casa de Cowboys Dallas, cuyo costo llegó a 1,300 millones de dólares, el Levi’s Stadium, casa de 49ers de San Francisco, donde también se utilizaron 1,300 millones para la construcción, o la casa de Eagles de Filadelfia, con una inversión de 512 millones de billetes verdes.

De la lista de los 21 estadios candidatos a recibir juegos para el Mundial del 2026, cuya candidatura la conforman Estados Unidos, Canadá y México, 17 ya fueron sede de juegos de la Copa Oro.

Estadios subsidiados e impuestos para inversión

Houston es la ciudad de Estados Unidos que más porcentaje de impuestos cobra a los turistas. Con una tasa de 17%, por encima de la media de 13.4%, en el 2002 se votó por un aumentó de 2% a los impuestos de hotel, 5% para la renta de automóviles, 10% a los estacionamientos y un impuesto de 1 dólar por cada boleto vendido en el Reliant Stadium, la casa de los Texans de la NFL.

El motivo es que 289 de los 474 millones de dólares que costó el estadio en el 2002 salieron del dinero público, por lo que los turistas y aficionados pagarán la construcción del inmueble.

De los 14 estadios sede de la Copa Oro, 11 tienen subsidios del dinero público. De los 5,005 millones de dólares de inversión por la construcción de los inmuebles, 2,480 millones fue a través de subsidios.

Los estadios Qualcomm de San Diego, Raymond James de Tampa Bay, Toyota de Dallas FC y Alamodome de San Antonio fueron financiados en su totalidad por dinero público.

Incluso, los estadio más costosos, como Levi’s Stadium y AT&T Stadium de Cowboys Dallas obtuvieron hasta 33% del presupuesto total de construcción a través de impuestos.

La localidad de Santa Clara estipuló un plan para recaudar 35 millones de dólares en un aumento al impuesto en hoteles, además de la aportación de 20 millones más de las empresas de Silicon Valley.

En total, el dinero público ascenderá a 429 millones de dólares para la construcción del estadio que albergará la final de la Copa Oro

eduardo.hernandez@eleconomista.mx