“Es un torneo que hemos buscado, en dos no lo hemos logrado, ahora que estamos en semifinales, esta oportunidad no la debemos dejar escapar”, dijo Ricardo Ferretti al inicio de la semana en el Estadio Universitario, lugar de la semifinal de ida de la Concachampions ante Santos.

El técnico de Tigres se refiere a las tres ediciones del torneo en las que han participado y no han ganado el título. Perdieron las finales del 2016 ante América y en 2017 ante Pachuca.

El año pasado, fueron eliminados por Toronto en la instancia de cuartos de final del torneo de campeones de Concacaf.

“La única deuda que tenemos es con nuestra afición, con nuestra institución, de cada vez ser mejores y llegar al campeonato”, indicó Miguel Ángel Garza al inicio de la temporada 2017, cuando todavía era delegado deportivo del club y buscaban ganar la Concachampions de ese año.

Tigres impuso por primera vez en la Concachampions un sistema de lealtad para los abonados. Eliminó el costo para la activación de los boletos para octavos, cuartos de final y semifinales del torneo, lo que significó dejar de recibir 23 millones de pesos por venta boletos.

Después de tres ediciones en las que el club no ha podido ganar el título de la Liga de Campeones de Concacaf, el equipo sólo aplicaba un precio especial, ventas preferenciales y prioridad para los abonados del club.

Pero para la edición 2019 de la Concachampions, los aficionados que adquirieron el Tigreabono podían activar su membresía sin costo alguno.

Cifras extraoficiales indican que en cada partido de local sólo hay disponible para la venta libre 15% del aforo del Estadio Universitario; es decir aproximadamente 35,000 boletos se quedan en propiedad de los abonados del equipo.

Para la temporada 2018-2019, la directiva de Tigres incrementó el precio de los abonos en 6%, el costo oscila entre 3,300 y 15,885 pesos por los 17 partidos de local de la Liga MX, la fase de grupos de la Copa MX y partidos de la Liga MX Femenil.

Fue hasta el inicio de la participación del equipo en la Concachampions que la directiva de Tigres informó que los abonados podrían activar sus entradas para el torneo sin costo, por lo menos hasta la semifinal, a falta de que pase a la disputa por el título y modifiquen su estrategia.

En los tres partidos de Tigres en el torneo, con un precio promedio de 221 pesos por entrada, las 123,575 personas que asistieron en la suma de los tres partidos de local de la Concachampions (incluyendo el partido de ida de semifinal ante Santos), representaban ingresos en taquilla de 27.1 millones de pesos, pero al quitar los 105,000 abonados que asistieron a los partidos, tomando en cuenta los 35,000 aficionados con membresía que tienen oportunidad de asistir a los juegos , la derrama económica para el club queda en 4.1 millones de pesos.

En las tres participaciones anteriores de Tigres, la directiva le asignaba un descuento de 100% a los abonados, respecto al precio al público general. Eso y los resultados del equipo en la Concachampions ocasionaron que el Estadio Universitario presentara asistencias hasta de 80% del aforo del inmueble ya en instancias finales.