Al finalizar el Mundial de Futbol de Brasil 2014, por primera vez en la historia, tres selecciones de Concacaf terminaron entre las mejores 15 del torneo. Costa Rica, la revelación de la competencia, llegó invicta hasta los cuartos de final y en el octavo lugar, el mejor sitio de una selección de la confederación desde Corea-Japón 2002.

Todos los torneos que se juegan, tanto juveniles, olímpicos sirven de vitrina para nuestros jugadores (...) eso les da un buen bagaje, lo cual ayuda a la selección , expresa Jaime Villegas, director deportivo del Club Real España de Honduras, el país que más futbolistas ha exportado desde su torneo local al extranjero en las últimas tres temporadas, un total de 16 jugadores.

Concacaf está lejos de convertirse en una confederación exportadora, ya que según datos del Centro Internacional de Estudios del Deporte (CIES), los jugadores de dicha región representan el 2% de los futbolistas extranjeros en ligas de Asia, y en Europa el porcentaje llega a 4.3 por ciento.

No obstante, países como Costa Rica y Honduras viven su mejor momento en cuanto a cantidad de futbolistas que salen de su liga para jugar en el extranjero; México es quien más dinero recibe por la venta de sus futbolistas.

Un recuento realizado por el El Economista indica que después del mundial de Brasil 2014, las seis selecciones que actualmente participan en el hexagonal final de la Concacaf han exportado 42 futbolistas a ligas extranjeras. Es decir, el promedio por cada periodo de transferencias, dos por año, es de siete jugadores que salen de los torneos locales.

La Liga MX es el torneo que mejor vende a sus futbolistas, con un total de 23.7 millones de dólares por la venta de seis jugadores. Raúl Jiménez, por quien Atlético de Madrid pagó 11.3 millones de dólares, es la transferencia más alta en los últimos tres años en toda la Concacaf. Mientras, la MLS exportó a cuatro futbolistas estadounidenses al extranjero, dos al futbol europeo y un par más a la Liga MX. Matt Miazga fue adquirido por Chelsea por la cifra de 4.9 millones de dólares, mientras que Tottenham compró a DeAndre Yedlin por 2.8 millones.

Tanto México como los Estados Unidos tienen torneos compradores, ya que ambas competencias tienen el porcentaje más alto de futbolistas extranjeros, la Liga MX con 43% del total de jugadores y la MLS con 51 por ciento

Mientras que Costa Rica y Honduras establecen como límite de jugadores extranjeros en sus equipos a cuatro elementos. Para la ligas centroamericanas exportar es una necesidad .

La Liga Nacional de Honduras es el torneo que más jugadores ha exportado al extranjero en los últimos tres años, con 16 elementos, de los seis países que participan en el hexagonal final rumbo al mundial de Rusia 2018.

Hay equipos que ponen como depósito de préstamos o pago de intereses a bancos las fichas de jugadores que pueden venderse al exterior. Es importante para los clubes vender uno o dos jugadores por año para subsistir , indica Jaime Villegas, quien también fungió como presidente de Real España.

El directivo hondureño resalta la importancia de vender jugadores para seguir invirtiendo en fuerzas básicas, donde eventualmente saldrán más jugadores para exportar.

Jafet Soto, gerente deportivo del club Herediano de Costa Rica, señala que la venta de jugadores al extranjero puede llegar a representar hasta 20% del presupuesto anual de su club, sobre todo cuando el principal mercado es la MLS.

El modelo más común es préstamo con opción de compra y en algunos casos es compra definitiva o compra por un porcentaje del pase. Ahora, el mercado asiático se ha vuelto interesante para hacer negocios , expresó Jafet, también exfutbolista costarricense.

La Primera División de Costa Rica colocó a nueve jugadores en el extranjero después del mundial de Brasil 2014. En tanto, Panamá vendió a seis futbolistas y sólo un futbolista de Trinidad y Tobago salió de la liga local por la compra de su pase por un club extranjero.

Ambos directivos centroamericanos coinciden en que los préstamos son la operación más recurrente para que los futbolistas jueguen el extranjero.

eduardo.hernandez@eleconomista.mx